

Si la primavera no llega a ti, genera tú la primavera en tu vida
Cuando escuchas la palabra “PRIMAVERA” ¿en qué piensas? Seguramente en flores y plantas, y si eres padre de familia de niños y niñas en edad escolar, probablemente lo primero que viene a tu mente es el desfile que se organiza en las escuelas para celebrar la llegada de esta estación del año. Y por lo general, la primavera es una época que nos alegra, quizá porque vemos que el frío empieza a quedar en el pasado, porque los días duran más, las plantas vuelven a florecer, los días están más soleados, el cielo más azul.

Y es un hecho que además de las señales que vemos en el entorno, la primavera ejerce en nosotros cambios emocionales; al poder tener luz solar más tiempo, sintetizamos más vitamina D y activamos nuestro sistema nervioso, lo que nos hace sentir más activos, motivados y sociables; tendemos a ver las cosas con más optimismo, y esto refuerza nuestra autoestima. Este entusiasmo también nos impulsa a realizar más actividades sociales, lo que también nos llena de energía.
Estos cambios emocionales, además del cambio de temperatura, humedad y horas de luz, afectan positivamente nuestro organismo y nos impulsa a secretar hormonas como la oxitocina, que es la hormona de los abrazos y los lazos afectivos; la dopamina, relacionada con el estado de ánimo, el aprendizaje, la relajación y el descanso; la melatonina, que mejora la calidad de sueño y previene la depresión, y la serotonina, que también influye en el estado de ánimo y el sueño; estas hormonas tienen un importante efecto en nuestro estado emocional; nos hacen sentir mejor y eso aumenta nuestra alegría, energía y vitalidad.
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Pero ¿sabías que las estaciones del año tienen sus leyendas? Una de estas historias, procedente de la mitología griega, es la de Perséfone conocida como la diosa de las estaciones, de la fertilidad y de la primavera; era una de las hijas de los dioses del Olimpo, específicamente de Deméter, diosa maternal, relacionada con los cultivos y los ciclos estacionales, y de Zeus, el dios más importante de la mitología griega, señor de todos los dioses y todos los humanos.
Cuenta la leyenda que Perséfone fue raptada por Hades, el dios del inframundo y de los muertos, al parecer con el acuerdo de su padre Zeus, pero no de su madre Deméter, quien la estuvo buscando por todo el mundo, y al no encontrarla, dejaba la tierra abandonada, lo que la convertía en tierra estéril, sin frutos, generando hambre y muerte; al ver que la tierra estaba sufriendo por esta acción, Zeus terminó haciendo un pacto con Hades para que Perséfone pudiera salir del inframundo cada seis meses a pasar un tiempo con su madre; como podrás imaginar, el tiempo que pasaba con su madre, la tierra reverdecía y florecía y cuando se iba, todo se secaba; lo que se relaciona con las estaciones del año.
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Y aunque la primavera suele generar sentimientos positivos, también hay a quienes la primavera les provoca lo que se conoce como “astenia primaveral” que es la sensación de fatiga y sueño, que no se alivia con el descanso y provoca desmotivación, dificultad para concentrarse, e incluso irritabilidad.
Sin embargo, siempre tenemos la oportunidad de ayudarnos a autogenerar estados de ánimo que nos impulsen a sentirnos mejor, más alegres y optimistas por lo que, independientemente de que, de forma natural, sientas el impulso a hacerlo o no…
Te invito a que realices las siguientes actividades aprovechando que estamos entrando a esta hermosa estación.
- Primeramente, bebe más agua. Este maravilloso líquido tiene muchos y muy benéficos efectos en nuestro cuerpo, nuestras emociones y nuestro cerebro. Físicamente nos ayuda a que funcionen mejor los riñones, a mantener nuestra temperatura corporal, tener una piel sana y lubricar las articulaciones, entre otros efectos; pero cerebralmente nos ayuda también a pensar mejor, tener mayor claridad y concentración; a sentirnos menos fatigados y, aunque no lo creas, al ayudar la digestión, mejora nuestro estado emocional.
- Come cosas frescas. Aumentar tu ingesta de verduras y frutas frescas también tiene un gran efecto en nuestra salud, pues por su alto contenido de fibra nos ayuda a sentirnos satisfechos al comer, pero no pesados, sino con mayor vitalidad; además de aportar al organismo muchos nutrientes que nos favorecen que el sistema digestivo funcione mucho mejor lo que incide en nuestro estado de ánimo.

- Realiza actividades al aire libre. Disfruta el clima, el paisaje, el cielo azul. Realizar caminatas donde puedas disfrutar el atardecer y el aire fresco te ayudan a mejorar la circulación y aumentar los niveles de vitamina D que favorece el buen humor, la salud, el rendimiento mental, el estado de ánimo y aumenta nuestra energía; además nos impulsa a enfocarnos en el presente y dejar preocupaciones a un lado.
- Socializa. La interacción social tiene efecto en nuestra presión arterial y en el funcionamiento del corazón y del cerebro, nos ayuda a desconectarnos de las preocupaciones diarias, a escuchar diferentes perspectivas y enfocarnos en algo diferente a uno mismo.
En conclusión, independientemente de la época del año, haz que la primavera venga a tu vida cotidiana; incorpora prácticas que puedan convertirse en esos buenos hábitos que la ciencia y la cultura nos han demostrado que ayudan a disfrutar tu vida más plenamente.
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