

Un análisis profundo sobre la transformación de México como destino, refugio y eje estratégico de movilidad
En la conmemoración del Día Internacional del Migrante, la reflexión sobre la movilidad humana trasciende la mera efeméride para convertirse en una autopsia necesaria de la condición contemporánea. La migración no es una anomalía histórica ni una patología de la modernidad; es, cómo sugieren diversas corrientes antropológicas y filosóficas, el estado natural de nuestra especie desde el Pleistoceno hasta la era digital. Sin embargo, la narrativa predominante en el siglo XXI, exacerbada por la consolidación de los Estados-nación y sus fronteras rígidas, ha tendido a criminalizar o patologizar el desplazamiento, ignorando que la premisa de que los seres humanos pertenecen estáticamente a una comunidad geográfica es una construcción política reciente y, a menudo, artificial.
En este sentido es necesario desmantelar las visiones simplistas que reducen al migrante a una cifra en una nota roja o a un insumo económico. Podemos entonces trazar una cartografía profunda y detallada de la situación migratoria actual, con un enfoque específico en México como epicentro geopolítico. México ha dejado de ser un país monolítico de emigración para convertirse en un sistema complejo de tránsito, destino, retorno y refugio. Este fenómeno no ocurre en el vacío; es el resultado de siglos de historia, décadas de políticas neoliberales y una coyuntura actual marcada por la violencia estructural, la desigualdad económica y la emergencia climática.
Te puede interesar: Migrantes ahora buscan “sueño mexicano”
A través de un análisis forense de datos recientes —que abarcan desde los flujos en la Selva del Darién hasta los laboratorios de alta tecnología en Alemania donde laboran científicos mexicanos—, podemos examinar las múltiples dimensiones de la migración. Podemos además explorar las raíces históricas precolombinas que ya dibujaban corredores comerciales hoy utilizados por caravanas. Nos permitimos desglosar la realidad de los migrantes que eligen quedarse en ciudades como Tijuana y Monterrey, integrándose en sectores laborales específicos; y proyectar el futuro ante la inminencia de cambios políticos en Estados Unidos y la crisis ambiental global. La retórica de «todos somos migrantes» dejará de ser un eslogan para convertirse en la lente analítica a través de la cual entenderemos la reconfiguración demográfica de nuestro continente.

Una historia de movilidad en el continente americano
Para entender la magnitud de los flujos actuales, es necesario excavar en los estratos históricos del continente. La migración en América no comenzó con las caravanas centroamericanas ni con el Programa Bracero; es una constante que precede a la invención misma de la palabra «América».
La Dinámica Precolombina: Redes de Intercambio y Civilización
El continente americano, antes de la irrupción europea, era un vasto territorio interconectado por redes de comercio, peregrinación y expansión territorial que funcionaban con una sofisticación notable. Las civilizaciones precolombinas alcanzaron grados de desarrollo urbano y movilidad que desafían la visión estática del mundo indígena.
En Mesoamérica, ciudades como Teotihuacán y posteriormente Tenochtitlán no eran enclaves aislados; eran centros cosmopolitas que atraían a artesanos, comerciantes y dignatarios de regiones lejanas. La construcción de monumentos religiosos, como las pirámides escalonadas de Chichén Itzá o Tikal, requería la movilización de mano de obra especializada y materiales a través de cientos de kilómetros. De manera similar, en los Andes centrales, civilizaciones como Caral, Tiahuanaco y el Imperio Incaico (Tahuantinsuyo) desarrollaron sistemas de caminos —el Qhapaq Ñan— que facilitaban el movimiento de ejércitos y poblaciones enteras bajo sistemas de trabajo rotativo como la mita.

La guerra y la religión eran motores primarios de migración forzada y voluntaria. Los aztecas, por ejemplo, movilizaban poblaciones conquistadas para el tributo y, en una interpretación teológica y política compleja, para la obtención de cautivos destinados al sacrificio, una práctica que los conquistadores utilizarían posteriormente para justificar la invasión bajo la premisa de «civilizar» a pueblos que consideraban salvajes. Estas dinámicas demuestran que el desplazamiento, ya sea por comercio, fe o coerción, estaba tejido en la estructura social de las Américas mucho antes de 1492.
La conquista: Trauma demográfico y reconfiguración poblacional
La llegada de los europeos a finales del siglo XV desató uno de los procesos de migración y mestizaje más violentos de la historia humana. La colonización española ha sido catalogada por académicos como Raphael Lemkin como un acto de genocidio, o al menos, como el detonante de una catástrofe demográfica sin parangón debido a la guerra y, sobre todo, a las enfermedades introducidas.
Este periodo estableció patrones de movilidad basados en la extracción de recursos que resuenan hasta la actualidad:
- Desplazamiento Forzado Institucionalizado: La implementación de la encomienda (1512) y el repartimiento obligó a las poblaciones indígenas a desplazarse de sus comunidades tradicionales para servir en haciendas y minas españolas. Aunque las Leyes Nuevas de 1542 intentaron mitigar estos abusos, la estructura de explotación ya había alterado irreversiblemente la demografía local.
- La Diáspora Africana: Ante el colapso demográfico indígena, las potencias coloniales iniciaron el tráfico transatlántico de esclavos africanos. Millones de personas fueron arrancadas de sus territorios y trasladadas forzosamente a América, creando nuevas capas sociales y culturales en regiones como el Caribe, Brasil y las costas de México y Perú.
- La Inmigración Europea: Cronistas como Fray Pedro de Aguado y Juan Rodríguez Freile documentaron la llegada de colonos que, buscando fortuna o huyendo de la pobreza en la península ibérica, se asentaron en territorios desde Nueva Granada hasta el Río de la Plata, fundando ciudades que seguirían lógicas de segregación espacial.

La formación de los estados-nación y la invención del «Ilegal»
El siglo XIX trajo consigo las guerras de independencia y la fragmentación de los virreinatos en repúblicas independientes. Este proceso político tuvo un efecto secundario crucial para la migración: la creación de fronteras nacionales rígidas.
Con la consolidación del Estado-nación moderno, surgió el aparato burocrático destinado a controlar el movimiento de personas. Lo que antes era un flujo natural o imperial, se convirtió en materia de soberanía nacional. A finales del siglo XIX y principios del XX, mientras América recibía oleadas de inmigrantes europeos (italianos, españoles, irlandeses) y asiáticos (los coolies que sustituyeron la mano de obra esclava), se comenzaron a gestar las primeras leyes restrictivas que definirían quién era bienvenido y quién no.
La Revolución Mexicana y la posterior industrialización de Estados Unidos marcaron el inicio de la migración laboral masiva hacia el norte. Sin embargo, no fue hasta la Gran Depresión y, paradójicamente, tras el fin del Programa Bracero (1942-1964), que la migración mexicana comenzó a ser etiquetada masivamente bajo el estigma de la «ilegalidad». Este recorrido histórico nos permite ver que la actual crisis en la frontera no es un evento espontáneo, sino la acumulación de siglos de desplazamientos forzados, reconfiguraciones económicas y trazos fronterizos arbitrarios.

México como Crisol Global: Datos y Realidades de la Inmigración (2020-2024)
En la última década, la posición de México en el tablero migratorio mundial ha mutado radicalmente. Ya no es simplemente el patio trasero de la emigración hacia Estados Unidos; se ha transformado en una compleja sala de espera continental, un refugio para miles y un destino final para quienes ven en la economía mexicana una oportunidad de vida.
El Tsunami de la Migración Irregular y el Cambio de Perfil
Los datos proporcionados por la Unidad de Política Migratoria (UPMRIP) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) dibujan una curva ascendente y vertiginosa en los flujos irregulares.
Tendencias Cuantitativas:
El año 2022 marcó un punto de inflexión, con un aumento promedio del 24% trimestral en eventos de personas en situación irregular, culminando con un récord histórico de más de 150,000 eventos solo en el cuarto trimestre de ese año.Para 2023 y 2024, aunque hubo fluctuaciones estacionales, el volumen se mantuvo alto, impulsado por crisis superpuestas en el hemisferio.
Diversificación Cualitativa:
Históricamente, la migración irregular en México era sinónimo de Centroamérica (Triángulo Norte). Sin embargo, los datos recientes revelan una globalización de la ruta mexicana:
- El Nuevo Rostro Transcontinental: Si bien América Latina y el Caribe representaron el 95% de los eventos a finales de 2022, para el primer trimestre de 2023 se observó una disminución relativa de este grupo frente al auge de migrantes de África (aumento del 227%) y Asia (aumento del 70%).10
- Nacionalidades Emergentes: Ciudadanos de Senegal, Mauritania, Angola, China, India y Uzbekistán son ahora visibles en los puestos de control migratorio y albergues, utilizando rutas aéreas hacia Sudamérica o Centroamérica para luego emprender el camino terrestre hacia el norte.

El Sistema de Asilo bajo Presión: Estadísticas de la COMAR
La Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) ha operado bajo una presión extrema, convirtiendo a México en uno de los cinco países con más solicitantes de asilo en el mundo.
Tabla 1: Top Nacionalidades Solicitantes de Refugio en México (Datos COMAR 2023-Junio 2024)
| Nacionalidad | Posición (Ranking) | Tendencia | Causas Estructurales (Contexto) |
| Honduras | 1 | Constante | Violencia de pandillas, extorsión, pobreza rural exacerbada por cambio climático. |
| Haití | 2 | Alta/Fluctuante | Colapso total del Estado, violencia urbana en Puerto Príncipe, desastres naturales recurrentes. |
| Cuba | 3 | Creciente | Crisis económica severa, falta de libertades políticas, éxodo masivo post-pandemia. |
| El Salvador | 4 | Estable | Persistencia de violencia estructural y factores económicos, a pesar de narrativas de seguridad. |
| Venezuela | 5 | Creciente | Crisis humanitaria prolongada y falta de oportunidades económicas. |
Es crucial destacar la brecha entre solicitud y reconocimiento. Al cierre de junio de 2024, aunque Honduras lideraba en solicitudes (17,068 casos), la tasa de reconocimiento positivo varía. Por ejemplo, los solicitantes haitianos enfrentan tasas de rechazo más altas en comparación con los hondureños o venezolanos, debido a criterios estrictos sobre la definición de refugiado versus migrante económico.
Quiénes se quedan y quiénes pasan
La distinción entre país de tránsito y destino se ha desdibujado. El fenómeno de los «quedados» (stayers) es cada vez más relevante, impulsado tanto por la imposibilidad de cruzar a EE. UU. como por las oportunidades en México.
Los que se quedan (Nuevos residentes):
- Comunidad Haitiana en Tijuana y Mexicali: Tras el cierre de fronteras en 2016 y los sucesivos endurecimientos de la política estadounidense, miles de haitianos se han asentado en Baja California. Estudios recientes indican un proceso de integración y arraigo: han formado familias, adquirido bienes y se han insertado en el mercado laboral formal e informal, consolidando la primera comunidad afrodescendiente migrante significativa en el norte de México.
- Venezolanos en Monterrey: En la zona metropolitana de Monterrey, un polo industrial, se observa una inserción laboral más dinámica de migrantes venezolanos y haitianos en sectores de construcción y servicios. Sin embargo, enfrentan barreras burocráticas para la regularización que limitan su movilidad social.
Los que pasan (Población en tránsito):
El perfil del migrante en tránsito ha cambiado hacia núcleos familiares y grupos vulnerables. Según la Redodem, en 2024 hubo un incremento notable de familias completas viajando juntas, especialmente en la región centro del país, donde este grupo pasó del 50% al 80% de los flujos registrados en albergues. Asimismo, el tránsito de Niñas, Niños y Adolescentes (NNA) no acompañados se mantiene como una crisis humanitaria constante.

Inserción laboral: Ocupaciones y sectores
La economía mexicana absorbe a la población migrante en nichos específicos, a menudo marcados por la informalidad o la precariedad, pero también con ejemplos de integración formal exitosa.
Tabla 2: Ocupaciones Principales de Migrantes en México por Región y Estatus
| Región | Perfil Migratorio | Sectores de Ocupación Principal | Estatus Legal Predominante |
| Frontera Sur (Chiapas/Tabasco) | Guatemaltecos, Beliceños | Agricultura (café, banano, caña), Comercio informal transfronterizo | Tarjeta de Visitante Trabajador Fronterizo (TVTF) / Irregular. |
| Frontera Norte (Tijuana/Juárez) | Haitianos, Centroamericanos | Maquiladora (ensamblaje), Construcción, Servicios (cocina, seguridad, limpieza) | Regular (TVRH) / Solicitantes de Asilo / Irregular. |
| Centros Urbanos (CDMX/Monterrey) | Venezolanos, Colombianos, Otros | Servicios (restaurantes, aplicaciones de reparto), Construcción, Comercio minorista | Variado (TVRH, Refugiados, Irregular). |
| Nivel Nacional (Cualificado) | Europeos, Estadounidenses, Sudamericanos | Corporativo, Tecnología, Educación, Trabajo remoto (Nómadas digitales) | Residencia Temporal/Permanente. |
El ACNUR ha trabajado activamente en programas de integración laboral, logrando que miles de refugiados se reubiquen desde el sur hacia estados industriales del centro y norte (como Coahuila, Jalisco y Nuevo León) para cubrir vacantes formales, demostrando que la integración es un motor económico positivo.
Ubicación y redes de apoyo: La geografía del cuidado
La infraestructura de apoyo en México descansa mayoritariamente sobre la sociedad civil y organismos internacionales, ante la capacidad limitada del Estado.
- Ciudades Santuario de Facto: Ciudades como Tijuana, Ciudad Juárez, Tapachula y Tenosique concentran la mayor cantidad de albergues. La red REDODEM y espacios como «Casa del Migrante» en Saltillo o «La 72» en Tenosique son vitales para la supervivencia de quienes transitan.
- Apoyos Gubernamentales: El gobierno ofrece mecanismos como la Tarjeta de Visitante por Razones Humanitarias (TVRH), que permite el acceso a la CURP y al empleo. En el primer trimestre de 2023 se expidieron 38,710 de estas tarjetas, funcionando como una válvula de escape ante la saturación del sistema de refugio. Además, existen programas de salud básica, aunque el acceso real a menudo se ve obstaculizado por la discriminación y la burocracia local.
La diáspora mexicana: Exportando esfuerzo y talento
Mientras México gestiona la inmigración, continúa siendo uno de los mayores expulsores de personas del mundo. La emigración mexicana es un fenómeno maduro y bifurcado: por un lado, la fuerza laboral esencial que sostiene sectores críticos en EE. UU. y Canadá; por otro, una fuga de cerebros silenciosa pero constante hacia Europa.
Estados Unidos: La columna vertebral de la migración mexicana
La relación con Estados Unidos sigue siendo el eje gravitacional. La comunidad de origen mexicano en EE. UU. supera los 37 millones de personas (entre nacidos en México y segunda/tercera generación), constituyendo la diáspora más grande del mundo después de la india.
Estadísticas Recientes (2023-2024):
Contrario a la percepción de una «invasión» descontrolada, los flujos de mexicanos han mostrado matices importantes. En 2024, las autoridades estadounidenses reportaron una reducción general del 35% en los encuentros en la frontera sur respecto a 2023, estabilizándose en torno a los 100,000 mensuales hacia mediados de año. Sin embargo, la migración de unidades familiares y menores no acompañados mexicanos sigue siendo significativa, lo que indica que la violencia y la falta de oportunidades en regiones específicas (como Michoacán, Guerrero y Zacatecas) siguen expulsando gente.
Vías Legales y Laborales (H2A y H2B):
Una parte crucial del flujo es regular y circular. Las visas H-2A (agrícolas) y H-2B (servicios no agrícolas) son fundamentales.
- Visa H-2A: En el año fiscal 2023, se otorgaron más de 284,000 visas a mexicanos para trabajar en campos agrícolas estadounidenses. Estos trabajadores son esenciales para la seguridad alimentaria de EE. UU.
- Visa H-2B: Utilizada para jardinería, hotelería y construcción, con un tope anual que suele agotarse rápidamente, demostrando la alta demanda de mano de obra mexicana.

Canadá: El modelo PTAT y sus realidades
Canadá se ha consolidado como el segundo destino más importante para la migración laboral regulada a través del Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales (PTAT).
- Mecánica del PTAT: Este acuerdo bilateral permite que miles de jornaleros mexicanos (más de 26,000 anuales en años recientes) viajen a provincias como Ontario, Quebec y Columbia Británica por periodos de hasta 8 meses. El programa garantiza, en teoría, vivienda, salario y seguridad social.
- Críticas y Realidades: A pesar de ser presentado como un «modelo modelo», organizaciones y académicos han documentado condiciones de vulnerabilidad. Los trabajadores están atados a un solo empleador (permisos cerrados), lo que dificulta denunciar abusos sin riesgo de deportación o pérdida de empleo futuro. Además, el acceso a la residencia permanente sigue siendo extremadamente limitado para estos trabajadores «esenciales».
Europa: La fuga de talentos (Alemania y España)
Un fenómeno menos mediático pero estratégicamente doloroso para México es la emigración de personal altamente cualificado hacia Europa.
- Alemania: Se ha convertido en un imán para ingenieros (sector automotriz y tecnológico) y personal de salud (enfermería y medicina) debido a su déficit demográfico. El portal «Make it in Germany» y convenios bilaterales facilitan activamente la llegada de profesionales mexicanos en áreas STEM.
- España: Por lazos culturales e idiomáticos, sigue siendo el principal destino europeo para posgrados y reubicación de profesionales corporativos. La población mexicana en España es mayoritariamente de clase media-alta y con estudios superiores.
- Impacto: El CONAHCYT y estudios académicos señalan que esta «fuga de cerebros» representa una transferencia neta de capital humano formado en México hacia economías desarrolladas. Las razones no son solo salariales, sino la búsqueda de infraestructura de investigación adecuada y estabilidad laboral que el mercado mexicano a menudo no ofrece a sus científicos.
Desplazamiento forzado interno: La migración invisible
Antes de cruzar una frontera internacional, muchos mexicanos son desplazados dentro de su propio país. La violencia del crimen organizado en estados como Michoacán, Chiapas, Guerrero y Zacatecas ha forzado a miles a abandonar sus hogares. Este desplazamiento interno es frecuentemente la antesala de la migración internacional. Familias enteras llegan a Tijuana o Ciudad Juárez huyendo de amenazas directas, esperando asilo en EE. UU. bajo una condición de vulnerabilidad extrema que a menudo no es reconocida oficialmente como «conflicto armado».

Impactos económicos y transformaciones sociales
La migración no es solo movimiento de personas; es un motor económico y un agente de cambio social profundo tanto para las comunidades de origen como para las de destino.
Las remesas: El salvavidas macroeconómico
Las remesas enviadas por la diáspora mexicana continúan rompiendo récords nominales, constituyendo una columna vertebral para la economía nacional y, específicamente, para la economía familiar en zonas rurales.
- Datos 2024: Aunque se registró un crecimiento nominal respecto a 2023, en términos reales (poder adquisitivo), las remesas mostraron una ligera contracción o estancamiento debido a la inflación global y la apreciación del peso mexicano durante gran parte del año.
- Impacto Local: En estados como Michoacán, Oaxaca y Zacatecas, las remesas superan con creces la inversión pública federal o extranjera directa. Estos flujos financian el consumo básico, la autoconstrucción de vivienda y, en menor medida, pequeños negocios, actuando como el programa social más efectivo —y privado— del país.
Integración Laboral y Desafíos en México
Para los extranjeros en México, la integración económica es desigual.
- Informalidad: La gran mayoría de los migrantes en tránsito o con estatus irregular se insertan en la economía informal, lo que los deja sin protección social y vulnerables a la explotación. El «abandono del mercado laboral» formal observado post-pandemia afectó desproporcionadamente a estos grupos.
- Aportación Económica: Sin embargo, estudios de la OIM y ACNUR demuestran que cuando se facilita la regularización, los migrantes cubren vacantes que la mano de obra local no llena, contribuyendo al PIB y revitalizando zonas demográficamente envejecidas o despobladas.
Cambios en el tejido social
La migración reconfigura la identidad. El concepto de «todos somos migrantes» cobra vida en la transnacionalidad de las familias mexicanas. Festividades, patrones de consumo y dinámicas comunitarias en pueblos de Puebla o Guanajuato están intrínsecamente ligadas a lo que sucede en Nueva York o Los Ángeles. A su vez, la llegada de haitianos y venezolanos está transformando la cultura culinaria, religiosa y social de ciudades fronterizas, creando un nuevo mestizaje cultural en tiempo real.
Horizontes futuros
El futuro migratorio de la región dependerá de la interacción entre decisiones políticas en Washington y Ciudad de México, y fuerzas globales incontrolables como el cambio climático.
La estrategia «México te abraza» (2025)
Ante el cambio de administración en México y la incertidumbre política en Estados Unidos, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha lanzado una estrategia proactiva denominada «México te abraza», presentada en enero de 2025.
Componentes de la Estrategia:
Esta política está diseñada para amortiguar el impacto de posibles deportaciones masivas y facilitar la reintegración:
- Seguridad Social y Económica: Se garantiza la afiliación inmediata al IMSS para repatriados y sus familias, otorgando acceso a salud y pensiones. Además, se entrega la «Tarjeta Bienestar Paisano» con un apoyo económico de 2,000 pesos para movilidad inmediata.
- Derecho a la Identidad y Vivienda: La estrategia asegura la expedición rápida de CURP y documentos de identidad, y facilita el acceso a programas de vivienda social (Infonavit/Sedatu).
- Vinculación Productiva: Se establecen alianzas con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) para certificar las habilidades laborales adquiridas en EE. UU. (construcción, inglés, servicios) e insertar a los retornados en el mercado formal mexicano.
- Defensa Consular: Se ha reforzado la red de 53 consulados con más de 2,600 defensores legales y herramientas digitales (ConsulApp) para brindar protección preventiva antes de la deportación.
El factor político estadounidense y el «tapón» en el sur
La política migratoria de EE. UU. seguirá siendo determinante.
- CBP One desde el Sur: Un logro diplomático clave de la administración mexicana ha sido la negociación para que la aplicación CBP One —única vía para solicitar asilo ordenadamente en EE. UU.— funcione desde el sur de México (Chiapas/Tabasco). Esto tiene como objetivo estratégico contener los flujos en la frontera sur de México, evitando la saturación de la frontera norte y creando un «tapón administrativo» digital.
- Escenario Trump: Analistas prevén que, aunque una deportación masiva total es logísticamente improbable, habrá un aumento en redadas selectivas y presión diplomática para que México acepte más devoluciones de terceros países, un desafío directo a la soberanía y capacidad humanitaria mexicana.
El desafío climático: migración al 2050
Las proyecciones del Banco Mundial son alarmantes: para 2050, millones de latinoamericanos podrían convertirse en migrantes climáticos internos o internacionales. La degradación del Corredor Seco centroamericano y los huracanes en el Caribe ya son motores de expulsión activos. México deberá adaptar sus leyes de refugio para reconocer el desplazamiento por causas ambientales, algo que el marco actual apenas contempla.
Nearshoring y desarrollo regional
El fenómeno de la relocalización de empresas (nearshoring) ofrece una oportunidad única. Si se gestiona correctamente, la demanda de mano de obra en el norte y el Bajío podría absorber tanto a migrantes internos como a extranjeros regularizados. Sin embargo, existe el riesgo de que esto profundice la desigualdad regional si el sur del país no se integra a estas cadenas de valor, perpetuando la necesidad de emigrar desde estados como Chiapas y Oaxaca.

Hacia una nueva arquitectura de la movilidad
Al concluir este recorrido por el panorama migratorio en el Día Internacional del Migrante, es evidente que México se encuentra en el umbral de una nueva era. La narrativa histórica de «país de origen» ha sido superada por la realidad de ser un nodo global de movilidad.
La migración no se detendrá; es una fuerza resiliente que se adapta a muros, leyes y crisis. Los datos demuestran que ni la militarización ni las barreras burocráticas eliminan el flujo, solo lo transforman y, a menudo, lo hacen más peligroso. La respuesta, como sugieren los expertos y la evidencia histórica, no reside en la contención perpetua, sino en la gestión humana y pragmática: reconocer las competencias laborales de los migrantes, facilitar su integración legal y atacar las causas de raíz mediante cooperación regional real, no solo retórica.
La estrategia «México te abraza» y la gestión del asilo a través de plataformas digitales son primeros pasos hacia una administración más ordenada, pero el desafío monumental persiste: garantizar que el derecho a migrar no eclipse el derecho a no tener que hacerlo, y que quienes transitan o se quedan en México encuentren, en efecto, un abrazo y no un muro más en su largo camino.
ATiempo.Tv es el primer medio de comunicación nativo digital e independiente en Coahuila, caracterizado por su compromiso y responsabilidad de contribuir a la sociedad; brindando información verificada de manera profesional, ética y confiable. Es por eso que te invitamos a seguirnos en nuestras redes sociales para que tengas acceso a las noticias más relevantes a nivel local, nacional e internacional.

