

La ley Lerdo marcó un antes y un después en la historia eclesiástica y económica del país
Era 1856, el 25 de junio la Iglesia Católica en México recibió la que sería la peor noticia de ese entonces. La entrada en vigor de la ley Lerdo, que dejó sin la mayoría de los bienes con los que contaba la Iglesia. Antes de explicar lo que es la ley Lerdo, te pondré en contexto de lo que sucedía en nuestro país en esos años.
Desde la llegada de los españoles, hasta la guerra de reforma en 1960, la Iglesia tuvo un gran poder en México, era la organización más grade y rica del país. Con el paso de los años, esto le pareció injusto a los liberales, quienes a toda costa buscaron y lograron hacer una separación de Iglesia y estado, terminando con el poder que durante años tuvo a religión en el país.
Acumulación de bienes
La Iglesia tenia poder en México porque así llegaron los españoles. El rey obedecía papa y el virrey a la Iglesia; si bien estos tuvieron su poder, era porque la religión se los dio. Era la iglesia la que ponía el orden y el control, dictaba leyes y castigaba a quienes no las seguían.
Pronto las riquezas empezaron a llegar no solo a manera de diezmos y ofrendas, indulgencias y donaciones, también a través de las cofradías, hermandades, archicofradías y parroquias.
Esto porque todas estas corporaciones obligaban de una manera muy sutil a los creyentes a que literalmente regalaran sus bienes a la Iglesia. Por ejemplo, cuando alguien entraba a alguna de estas corporaciones, eran movidos por la fe, el amor y la devoción para donar casas, fincas, huertas, terrenos y otras riquezas materiales.
Todo esto era un acto de amor y agradecimiento así como de fidelidad. Pero no siempre era así, en el caso de las cofradías muchas veces no era tanto esta devoción, sino que a veces pedían dinero a crédito y al no poder pagarlo, dejaban sus bienes como garantía y al paso de los años, al no pagar, estos eran confiscados por la cofradía involucrada.
Bienes por salvación
Las cofradías, hermandades, archicofradías e incluso los párrocos les vendían esta idea a los feligreses de que entre más donaran, más fácil era llegar al cielo. Por esto nunca fue difícil que las personas se despojaran tan fácilmente de casas, terrenos, haciendas o fincas, porque valía la pena.
Un claro ejemplo de esto son las capellanías, es decir bienes que la gente donó a la Iglesia al morir a cambio de misas por el alma del difunto. El manual de funcionamiento de capellanías, las definió como «fundaciones perpetuas hechas con la obligación aneja de cierto número de misas u otras cargas espirituales que debe cumplir el poseedor en la forma y lugar previstos del fundador».
Es decir, estos lugares eran donados a cambio de que la iglesia o coproración religiosa que lo recibía se encargara de mandar el alma del difunto al cielo. Con el paso de más de un siglo, claramente todas estas formas de donaciones hicieron que la Iglesia se convirtiera en la organización con mayor poder territorial y adquisitivo del país.
¿Porque quitarles los bienes?
La ley lerdo funcionó para quitarle todos estos bienes a la Iglesia, ya que con ellos obtuvieron dinero, por ejemplo al rentar las casas que tenían o recibiendo recursos a través de la venta de lo que sembraban en las fincas y haciendas.
Un claro ejemplo es el de la cofradía de las ánimas que pertenecía a San Esteban de la Nueva Tlaxcala. Quienes rentaban una casa que habían recibido como capellanía. Además rentaban cuartos de otra casa que tenían y que obtuvieron por el cobro de un rédito (crédito).

Otro ejemplo es la cofradía de Nuestra Señora del Rosario, que pertenecía a la catedral de Saltillo. Ellos vendían uva que cosechaban en una finca que les donaron, además en esta finca mantenían mulas, mismas que también le rentaban a los habitantes de Nueva Tlaxcala para transportar cargas.
Te puede interesar: Más allá de la muerte: legados familiares
Con la aplicación de la ley, quien rentaba estos bienes, tuvo la oportunidad de comprarlos y si ellos no podían pagarlos, alguien más los compraba. Los bienes que no compró la sociedad, pasaron a manos del estado.
La ley lerdo permitió que la Iglesia pediera el poder absoluto que tenía en el estado, sin embargo afectó a quienes podían rentar a precios bajos las casas que le pertenecían a la Iglesia. También afectó a los indigenas que usaban las tierras de las corporaciones para sembrar y cosechar. Sin embargo, marcó un antes y un después en la historia de nuestro país.
ATiempo.Tv es el primer medio de comunicación nativo digital e independiente en Coahuila, caracterizado por su compromiso y responsabilidad de contribuir a la sociedad; brindando información verificada de manera profesional, ética y confiable. Es por eso que te invitamos a seguirnos en nuestras redes sociales para que tengas acceso a las noticias más relevantes a nivel local, nacional e internacional.

