A deber la UAdeC de Octavio Pimentel con sus estudiantes 

Con el fin de conocer la verdad sobre la calidad educativa de la Universidad Autónoma de Coahuila, A Tiempo Medio Digital realizó una encuesta entre los alumnos, abordando aspectos clave que impactan directamente su experiencia universitaria, tales como: instalaciones y limpieza, calidad educativa, profesorado, seguridad, transporte, trámites y costos. 

Para llevar a cabo este sondeo, se utilizó un riguroso muestreo por conglomerados en dos etapas, con probabilidades proporcionales al tamaño y combinado con estratificación, lo que garantizó una representación fiel de las tres unidades que componen a la UAdeC: Saltillo, Norte y Torreón. La universidad fue informada, a través de un oficio, por parte de nuestro medio de comunicación, sobre este estudio estadístico que se llevaría a cabo. 

El propósito de este esfuerzo es claro: proporcionar información crucial para transformar las deficiencias que plagan a la máxima casa de estudios del Estado y contribuir así a mejorar la calidad de la enseñanza.  

INSTALACIONES EN RUINAS: ¿DÓNDE ESTÁ EL DINERO?

En cuanto a los aspectos relacionados con las instalaciones y la limpieza, los resultados son sin duda, alarmantes y muestran un profundo fracaso en la gestión de la institución. Un 37.2% de los estudiantes encuestados confirmaron que las instalaciones, edificios y mobiliario de la UAdeC no se encuentran en condiciones óptimas

Pero eso no es todo, el descontento en términos de limpieza y mantenimiento de las instalaciones también es notable, con un 28.8% de los estudiantes calificando este aspecto como deficiente. Los baños, por ejemplo, son un claro reflejo de la negligencia: sucios, con falta de papel higiénico, cubículos que no cierran, malos olores y falta de agua. 

Estos no son problemas triviales ni superficiales; se trata de fallos estructurales y de mantenimiento que afectan directamente al bienestar y al rendimiento académico de los estudiantes, ya que se han vuelto una constante en la mayoría de las facultades.

¿Cómo es posible que una universidad con un presupuesto considerable permita que sus instalaciones se deterioren a este punto? ¿Qué está haciendo la administración de la UAdeC con los recursos destinados a la mejora de su infraestructura?

Fuente: Elaboración propia con resultados de la encuesta. 

ENTRE AVIADORES Y PROFESORES INCOMPETENTES

La situación en cuanto al profesorado de la Universidad Autónoma de Coahuila es igualmente preocupante y pone en evidencia la falta de compromiso con la excelencia académica que la institución debería ofrecer. Un 27.1% de los estudiantes percibe que la plantilla docente no es adecuada para cubrir las necesidades de la comunidad estudiantil, lo que evidencia una insuficiente atención para el correcto desarrollo académico de los estudiantes.

A esto se le suma el hecho de que un 18.1% cree que los docentes no están suficientemente capacitados para la enseñanza. Este dato demuestra una clara deficiencia en la preparación de quienes se supone deben ser los guías y formadores de los futuros profesionales, poniendo en tela de juicio la competencia de los docentes y el nivel de la educación impartida. 

Si los encargados de formar a estos jóvenes no están a la altura de la tarea, ¿cómo podemos esperar que los egresados de la UAdeC sean competitivos en un mercado laboral cada vez más exigente? 

Estos fallos en la capacitación del profesorado han llevado a que el 33.2% de los estudiantes considere que la calidad educativa que ofrece la universidad es insuficiente para acceder a un buen empleo, lo que pone en evidencia una grave falta de compromiso con el objetivo principal de cualquier institución educativa: formar profesionales competentes.

El panorama se agrava aún más cuando se revela la existencia de plantillas de “maestros aviadores”, una plaga que sigue afectando a la universidad, administración tras administración. Estas personas que figuran como “docentes” sin cumplir con sus responsabilidades académicas, solo representan un desvío de recursos económicos que en teoría deberían estar destinados a la educación de los estudiantes. 

Fuente: Elaboración propia con resultados de la encuesta. 

UN REFUGIO INSEGURO PARA LOS ESTUDIANTES

La universidad debe ser un lugar seguro, un segundo hogar donde los estudiantes puedan desarrollarse sin temor. Sin embargo, la realidad es otra: un 24.5% de los estudiantes califica como «mala» la seguridad de los campus de la universidad, específicamente en lo que respecta a la vigilancia y el número de guardias de seguridad. 

Solo un 37.3% de los encuestados considera la seguridad como «buena», lo que deja al descubierto la falta de protección para los estudiantes.

Pero la seguridad no solo se debe limitar al exterior, el interior de las aulas también debe ser un espacio libre de amenazas. Es inaceptable que los estudiantes enfrenten situaciones de acoso dentro de su entorno académico. Un 21.5% de los encuestados admitió haber sido testigo o víctima de algún tipo de acoso estudiantil, mientras que un 15.9% prefirió no responder por miedo a posibles repercusiones.

Aunque en números parece un porcentaje bajo, es fundamental entender que ningún estudiante debería tener que atravesar por este tipo de experiencias. La falta de acción es un reflejo de la indiferencia de la administración ante un problema que compromete la integridad de sus alumnos. ¿De qué sirve hablar de prestigio si no se garantiza la seguridad ni el bienestar dentro de la universidad?

Fuente: Elaboración propia con resultados de la encuesta. 

EL LOBUS: UN DESASTRE SOBRE RUEDAS

El servicio de transporte de la Universidad Autónoma de Coahuila enfrenta serios inconvenientes que no pasan desapercibidos para la comunidad estudiantil. Según el sondeo, solo un 18% de los estudiantes considera que el transporte en términos de mobiliario, limpieza, horarios y tiempo de espera es adecuado. Por otro lado, el 17.2% lo califica como malo, lo que demuestra una mínima diferencia. En tanto, un 33.4% de los encuestados no ha sido usuario del servicio de transporte. 

El «Lobus» es el medio que conecta a los estudiantes de la Ciudad Universitaria del Campus Arteaga con Saltillo. Dada la considerable distancia que separa ambos puntos, el transporte debería ser un servicio eficiente que facilite la movilidad de los estudiantes.

En la página oficial del “Lobus” en Facebook, destinada a informar sobre los horarios para el semestre de enero-junio de 2025, los estudiantes han denunciado múltiples problemas: desorganización en los tiempos de salida de los camiones, tiempos de espera excesivos, conductores que no respetan los señalamientos ni las normas de tránsito, desinformación sobre las paradas y la falta de una programación clara de horarios.

Estas fallas no solo afectan la puntualidad de los estudiantes, sino que reflejan una deficiencia en la planificación y el compromiso con la comunidad universitaria. El transporte, un derecho básico para acceder a la educación, se ha convertido en un obstáculo más para los estudiantes. 

Quejas de los estudiantes sobre el servicio del “Lobus”

Fuente: Página oficial de Lobus en Facebook. 

UN NEGOCIO REDONDO A COSTA DE LOS ESTUDIANTES

Los costos que la UAdeC impone a sus alumnos, desde el ingreso hasta el fin de su vida académica representan una carga significativa para ellos y sus familias. Un 30.8% considera que las cuotas por nuevo ingreso, reingreso y examen de admisión son excesivas, mientras que solo el 13.7% las califica como bajas. 

Trámites como la obtención de títulos, certificados o cartas de liberación también han generado una creciente irritación en el alumnado. Un 31.0% de los encuestados cree que estos costos son excesivos, lo que no es sorprendente cuando se sabe que el costo de titulación en la UAdeC está entre los más altos de las universidades públicas del país.

Aunque estos trámites representan una fuente importante de ingresos para la universidad, esos fondos no se reflejan en mejoras tangibles en áreas cruciales como instalaciones, transporte o seguridad. Los recursos que deberían destinarse a resolver los problemas más urgentes parecen desvanecerse sin dejar rastro en el desarrollo integral de la universidad. ¿A dónde está yendo realmente el dinero de los estudiantes?

LA GESTIÓN DE PIMENTEL: ¿AVANCE O RETROCESO?

A poco más de un año de asumir el cargo, el desempeño del rector de la Universidad Autónoma de Coahuila, Octavio Pimentel Martínez, está lejos de ser unánimemente aprobado. Aunque el 51.6% de los estudiantes califica su gestión como buena, un 27.3% la considera mala, un 14.8% la ve como regular y un 6.3% ni siquiera sabe qué pensar. Es decir, mientras una parte de la comunidad universitaria lo respalda, casi la mitad se muestra decepcionada con su administración.

Estas cifras exhiben la creciente insatisfacción con el débil liderazgo de Pimentel. A lo largo de su mandato, los estudiantes han tenido que lidiar con la pésima calidad educativa, la proliferación de «maestros aviadores», y las graves denuncias de acoso estudiantil que empañan la reputación de la universidad. Y, por si fuera poco, el desmedido aumento de costos, salarios exorbitantes para unos pocos y el manejo dudoso de recursos públicos son solo algunas de las sombras que persiguen su administración.

A pesar de los intentos de defensa de algunos sectores, los números y las quejas no mienten. La UAdeC no está avanzando de la manera que debería, y la gestión de Pimentel está dejando que los problemas se acumulen. ¿Está el rector cumpliendo realmente su promesa de mejorar la universidad, o su inacción está convirtiendo los problemas en una rutina diaria para los estudiantes?

Fuente: Elaboración propia con resultados de la encuesta. 

LA SOMBRA DE LA CORRUPCIÓN

Según los estudiantes, la principal problemática que asola a la universidad es la corrupción, con un impactante1 49% de los encuestados señalándola como el mayor obstáculo para el progreso. Esto no es solo un simple desliz administrativo; es una crisis estructural que amenaza con destruir la confianza en la institución.

Pero la corrupción no está sola. Otras preocupaciones que acechan a la UAdeC son: inseguridad (14.3%), altos costos (12.4%), pésimo estado de las instalaciones (9.1%), transporte deficiente (7.8%), entre otras. 

Es evidente que la universidad está siendo arrastrada por una tormenta de problemas que van desde la falta de ética en sus cúpulas, hasta una experiencia educativa cada vez más cuestionable. Los estudiantes ya no pueden seguir ignorando estas deficiencias, y la pregunta es: ¿hasta cuándo las autoridades harán caso omiso de estos problemas que siguen deteriorando la imagen y la excelencia académica de la UAdeC?

Fuente: Elaboración propia con resultados de la encuesta. 

RESPUESTAS VACÍAS

Lo que esta encuesta reveló, más allá de los números y las estadísticas, es la amarga realidad de una institución que, aunque se enorgullece de su historia y prestigio, parece estar más preocupada por tratar de limpiar su imagen que por atender las demandas de su comunidad estudiantil. 

Estos resultados son una muestra clara de la existencia de respuestas vacías por parte de la rectoría de Octavio Pimentel ante las necesidades de los alumnos. La pregunta que queda en el aire es si, con este desempeño, el actual rector aseguraría un triunfo por la misma rectoría en caso de buscar la reelección.

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