PRESUPUESTO DE 174 MIL MILLONES A PROGRAMAS ENFOCADOS EN LA PRIMERA INFANCIA

El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) reveló que en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para el 2020 destinó 174 mil 565 millones de pesos para programas enfocados en la primera infancia.

La primera infancia según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, (UNICEF) se refiere a los primeros cinco años de vida del bebé. En esta etapa formativa es cuando el desarrollo social, físico y emocional tienen un impacto mayor en las etapas futuras, es por eso que para la UNICEF es una parte muy importante que debe ser atendida por las instituciones.

Según el CIEP, para que un niño logre un desarrollo óptimo los programas sociales deben abarcar cuatro claves de desarrollo principales: física, cognitiva, socioemocional y lingüística. 

Se ha demostrado que los niños que cuentan con formación desde la primera infancia desertan menos en niveles educativos más altos y el aprendizaje es mayor, en comparación a aquellos que no cuentan con este tipo de educación.

¿En qué se gasta?

En el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) de este año se acordaron 174 mil 565 millones de pesos de manera indirecta y directa a la primera infancia. Se habla de programas directos cuando benefician únicamente a niños entre los 0 y 5 años de edad. Por otro lado, cuando son programas que además de los niños de 0 a 5 años tienen una población objetiva más amplia se consideran indirectos.

En México únicamente el 1.6% del gasto total es considerado directo, mientras que el 98.4% es gasto indirecto.

Dentro de los programas directos, a los cuales se les otorgaron 2 mil 784 millones de pesos se encuentran dos: Expansión de la Educación Inicial con un presupuesto de 800 millones de pesos y Seguro Médico Siglo XXI con 2 mil 784 millones de pesos. El primero se encarga de promover la educación escolarizada a los niños de 0 a 3 años. El programa Seguro Médico Siglo XXI abarca a los niños menores de 5 años y financia los servicios de salud de los niños que no cuentan con seguridad social.

Dentro de los programas indirectos se encuentra el Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y el Gasto Operativo (FONE) con 117 mil 526 millones de pesos. Este programa se encarga de cubrir la nómina de los docentes de educación básica. También, se cuenta con el programa de Servicios de Educación Básica en la Ciudad de México, con presupuesto de 13 mil 148 millones de pesos y el Programa de Becas de Educación Básica para el Bienestar Benito Juárez al que se dedican 10 mil 6 millones de pesos. 

Estos tres programas se consideran de carácter indirecto ya que aunque no estén diseñados para la población en primera infancia, los niños se ven beneficiados indirectamente de los programas.   

Impacto de los programas directos 

Regresando a los programas directos, el CIEP asegura que ninguno de los dos tuvo el impacto que se esperaba. En el programa de Expansión de Educación Inicial tenía una meta de incrementar la matrícula de niños inscritos al 20% en los Centros de Atención Infantil (CAI) en referencia al 2018. Se pretendía incrementar el 6% de educación inicial no escolarizada y el 15% la educación escolarizada. Lo cual no se logró.

Por otro lado, el programa de Salud Siglo XXI pretendía cubrir al 100% de los niños menores de 5 años sin seguridad social, además incrementar al 100% los casos de niños beneficiados por el programa y afiliar al 100% de los niños que se tenían por afiliar el año anterior. De estas tres metas, solo se consiguieron las últimas dos.
“No obstante, las ideas tradicionales sobre la crianza, los bajos niveles de ingresos y la educación del hogar generen resistencias para que los niños reciban atención especializada en la primera infancia”, menciona la investigadora del CIEP Thamara Martínez Vargas.

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