DESESPERANZA: MÁS QUE UN MAL, UN SÍNTOMA SOCIAL

La desesperanza como muchos otros males sociales está ligada directamente con el desarrollo de las mismas ciudades y grupos sociales. Según el gran pensador Paulo Freire, la humanidad está atada a una existencia de lucha, por lo cual la esperanza y los sueños juegan un papel fundamental en el crecimiento de las personas. Sin estas dos fuerzas expresadas por Freire se llega inevitablemente a una desesperanza y desesperación, que como resultado de su ausencia genera un desvío en la parte vital del hombre.

Hablando primero del deber ser, la esperanza es algo necesario para un normal desarrollo conductual de las personas. No obstante, no lo es todo, y no porque no tengan valor los esfuerzos que hagamos en mantenernos esperanzados y con sueños, sino que esta esperanza debe luchar para lograr la libertad, tan anhelada por Freire y por nosotros, de una sociedad que consume en todo ámbito los sueños de los que, por situaciones propias o impuestas, pierden el rumbo de sus metas y sueños.

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