Coahuila bajo cero: entre la belleza de la nieve y el dolor del frío sangrante

Buen día, vecino ¿tienes luz? Me preguntaban temprano por la mañana de este diferente 15 de febrero. Una señal en mi teléfono parpadeaba buscando señal por lo que no le pude contestar al vecino preocupado. Me quedé con ganas de decirle, no vecino yo al igual que miles de mexicanos del norte del país, no solo estamos sufriendo fríos que llegan a marcar los -11 grados centígrados, sino que tampoco tenemos energía eléctrica, estamos incomunicados y no tenemos agua potable por el congelamiento de las tuberías.

Desde Piedras Negras en el norte de Coahuila me envían una foto, un par de cacerolas en la estufa repletas de nieve. “Derritiendo nieve para poder tener algo de agua” decía el remitente. Desde la misma Piedras Negras un empresario me comenta “Cerrado todo, está paralizado, sin agua y sin luz, en casi toda la ciudad”.

Ante la falta de agua tanto por el congelamiento de las tuberías como por la falta de electricidad para que funcionen los pozos de agua lo vecinos de Piedras Negras optaron por derretir nieve para tener agua que consumir.

Ya por la carretera a Saltillo-Monclova, rumbo a Piedras Negras para dar cobertura a la contingencia climática, el tráfico se paralizó al llegar a la muralla, conocida así por ser esa cordillera montañosa que separa la región sureste de Coahuila con el centro y el norte del estado. Para muchos esta cordillera, perteneciente a la Sierra Madre Oriental, ha permitido que muchos fenómenos climáticos no lleguen a Saltillo.

El paso por la muralla estaba limitado para los camiones, por el peligro de que se resbalaran por el hielo en algunas de sus empinadas bajadas, una fila de por lo menos cuatro kilómetros de tractocamiones espera a que la carretera se descongele. El chofer de una unidad le preguntó a un miembro de la Guardia Nacional que custodiaba el área, “¿cuándo cree que se libere la carretera?, a lo que contestó “cuando salga el sol”.

Guardia Civil abanderando la fila de camiones antes de la muralla.

El paso solo está permitido para carros pequeños o camionetas, por lo que pudimos pasar. A la mitad de este paso la temperatura ya marcaba los menos ocho grados centígrados. En medio del paso montañoso un grupo de seis personas rodeado de dos improvisadas fogatas para calmar el cortante frío cargaban palmeras y pinos a la caja de un camión. El piso reflejaba las huellas de un accidente, durante la madrugada de este día un camión se había volcado tirando su carga, de ahí la explicación de porque estaba cerrado el paso por Muralla.

Área conocida como la Muralla en la carretera Saltillo-Monclova

Durante el camino, la señal de celular brillaba por su ausencia, un apagón de luz afectaba gran parte del territorio coahuilense y otros estados vecinos. Sin luz no hay celular, tampoco internet, no hay calentadores eléctricos, no hay un insumo básico para el desarrollo de toda actividad productiva. Durante el trayecto por la carretera, al pasar por pequeños ejidos, grupos de personas, hombres y mujeres a lado de fogatas flanqueaban la vía, ante el frío extremo y la ausencia de energía eléctrica, el fuego y las fogatas como en la época de las cavernas eran la solución más viable.

Incomunicados andamos por la carretera rumbo a Monclova, sin saber qué es lo que pasaba en nuestras casas y con nuestras familias, recordando esos momentos en que la dependencia de un aparato como el celular no existía. La Comisión Federal de Electricidad (CFE) había informado que se había suspendido parte del suministro de gas de Estados Unidos a México por el clima extremo en el sur de aquel país, dicha suspensión, según la CFE afectó el suministro de luz en México y dejó por casi tres horas sin suministro a miles de mexicanos. La intermitencia en el servicio de energía eléctrica continua.

¿Cómo tomarán clases en línea los niños?; me cuestiono ¿Cómo se estarán organizando para que los niños no vuelvan más locos a los padres de familia?, no hay clases presenciales por la pandemia del COVID:19, las clases son en línea, pero sin energía eléctrica e internet, tampoco hay clases en línea. Las gasolineras no funcionaban, los bancos tampoco, las empresas no podían operar, una sensación de miedo y escalofrío estremece mi cuerpo, mientras tanto, la temperatura en mi camioneta marcaba ya los menos ocho grados centígrados.

-8 grados marcaba el termómetro de mi camioneta.

Siguiendo rumbo al norte de Coahuila, a la zona de Piedras Negras, Acuña y Allende donde la sensación térmica por el frente frío número 35 de la temporada llega a los menos 17 grados, los mensajes continuaban llegando a mis plataformas sociales. La gente no tiene agua, no tiene luz, no tiene internet, lo que sí tiene es miedo y mucha incertidumbre. Recuerdo cuando he tratado de comunicarme con colegas venezolanos y batallo para entablar contacto con ellos a causa de los continuos cortes de luz pública, con mil excusas del gobierno de aquel país, esperando que este segundo corte masivo de energía eléctrica, sumado al de octubre del 2020, solo sea una mala coincidencia con lo que pasa en Venezuela.

En Piedras Negras Rene me comenta, «yo prefiero no salir por el momento de la casa, a pesar de que el clima mejore, no se que vaya a pasar y prefiero estar con mi familia»

Pasaron las horas del 15 de febrero y la nieve seguía presente en Piedras Negras

Ya en Monclova la imagen es nieve en las calles, puentes cerrados y poca gente circulando. Monclova en menos de dos años ha sido atacado por la crisis de AHMSA en la que su socio mayoritario, Alonso Ancira, está involucrado en diversos escándalos de corrupción, fue el brote del COVID:19 en Coahuila y ahora el frío paraliza a la ciudad, de los actuales campeones del béisbol mexicano los Acereros de Monclova. Mientras tanto, los camellones del boulevard Pape, el principal de la ciudad, lucen blancos con una ligera capa de aguanieve, mientras los ciudadanos de esta ciudad deben demostrar de nuevo, que tiene fuerza de acero para salir adelante.

“Nunca había visto Monclova tan frío”, me dice mi acompañante. Hace menos de un año la ciudad parecía desértica por el brote del COVID:19 y el encierro obligatorio de los ciudadanos por orden de la autoridad, ahora luce igual, pero por la orden del frente frío 35, que hace sentir como sangra la piel al que se arriesga a salir de su casa. La temperatura ahora marca los menos cinco grados centígrados y los destellos del sol empiezan aparecer y a derretir algo del hielo. Para los que saben, esto provocará un poco más de frío.

Pasamos Monclova y seguimos rumbo al norte de Coahuila, dos camiones destruidos uno a cada costado de la carretera sorprenden mi vista. El pavimento mojado y el hielo incrementan la presencia de accidentes en la carretera. Rara sensación esa de sentir calor, cuando el termómetro marca temperaturas bajo cero, creo que se debe a la ropa térmica que uso. Cuánto no darían los habitantes de esos ejidos que tranquilizan la sensación del frío con fogatas, por unas de esas playeras que tanto calor generan.

Llegamos a Sabinas, en la región carbonífera de Coahuila, la postal se asemeja a la que hemos visto todo el trayecto, desde Ramos Arizpe, el motor industrial del estado, pasando por Castaños, Monclova y demás municipios. Por todos, la imagen que nos recibe son grandes extensiones de terrenos, pastizales, montaña, calles y carreteras cubiertas de agua nieve, belleza para unos, dolor para otros.

Durante todo el trayecto de los más de 400 kilómetros la nieve acompaño nuestro camino.

Continuamos rumbo a Piedras Negras, el teléfono me indica que están a menos cuatro grados con sensación térmica de menos 11, es lo que nos espera al llegar a la frontera de México con los Estados Unidos en Coahuila. Saliendo de Sabinas para tomar la carretera de cuota rumbo a Piedras Negras, una patrulla obstruye nuestro paso, el oficial nos indica que la autopista se encuentra cerrada por el hielo que cubre diversas partes de la misma. Toca en suerte tomar la carretera libre, la cual nunca hemos transitado. Comentarios de algunos usuarios es que la carretera libre se encuentra en mejores condiciones que la de cuota, dicha autopista conocida como «premier«, corre el rumor de que «la premier» es de un ex gobernador de Coahuila, por eso tantas consideraciones ante su pésimo estado por parte de las autoridades.

Otro accidente a la mitad de la carretera libre de Sabinas a Piedras Negras, pero ahora se trata de un pequeño automóvil a cuyo conductor, al parecer, le faltó experiencia en eso de manejar con pavimento mojado y hielo. Su cara todavía refleja el susto de estar en medio de la nada con su carro parcialmente destruido. El comentario de mi acompañante es: ¿tú qué harías en medio de la nada y sin comunicación?. Nos paramos a prestarle algo de ayuda, pero ya había logrado ponerse en contacto con sus familiares, el joven asustado dentro de todo estaba vivo.

Piedras Negras nos recibe como lo prometió y como nunca antes lo había hecho, con mucho frío, calles vacías y con una sensación de soledad poco antes percibida. La temperatura ya había aumentado, los cero grados marcaba el termómetro de «La mamalona», así le digo a mi camioneta copiando el mote de Logan el pequeño del TikTok. El hambre ya hacía estragos en mi, por lo que me puse a buscar algún restaurante para comer, la búsqueda inicial fue sin resultados, porque todos los negocios de comida no estaban operando a causa del frío, la falta de agua y energía eléctrica.

Le pregunté a un nigropetense ¿Qué han dicho las autoridades? la respuesta fue, van 24 hrs que no sabemos del alcalde Claudio Bres creemos que anda fuera de la ciudad. Mientras tanto las avenidas de la ciudad fronteriza seguían cubiertas por hielo y nieve, el pavimento era resbaladizo y otro ciudadano bromeaba «Hay que lanzar una convocatoria para buscar un alcalde, que nos ayude a salir de esta fregadera».

Las calles de Piedras Negras lucían sucias y la ausencia de las autoridades municipales era criticada.

Por fin pudimos llegar a un restaurante abierto, una cadena de hamburguesas, Carls jr. En el proceso de hacer la fila de más de 30 personas, se fue la luz en dos ocasiones. Mis tripas rogaban porque que no suspendieran el servicio, mis ruegos fueron escuchados y por lo menos ya pude comer, para poder continuar conociendo la situación de la ciudad con por lo menos el estómago lleno.

Desde Piedras Negras documentando los estragos del frente frio que azotó al norte de Coahuila.
Rio Bravo Frontera de México con los Estados Unidos a la altura de Piedras Negras Coahuila.

Decido ponerme a escribir este texto con la finalidad de brindar algo de información a mis amables lectores, desde la comodidad de mi cama en el hotel Hampton Inn en Piedras Negras, en medio de la oscuridad de mi cuarto y sin la posibilidad de bañarme, porque la energía eléctrica se volvió a ir y la planta de emergencia eléctrica del hotel agotada esta, con el gran temor de que la pila de mi computadora marca poco para decir adiós.

El pronóstico para esta noche es que el termómetro llegue a los 6 grados bajo cero, pero la sensación de incertidumbre y temor en los habitantes en Piedras Negras no tiene grado de medición.

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