

Cristo Vive ha tenido una expansión muy notoria durante los últimos años, pasaron de tener una casa en el domicilio de Carlos Pacheco Ortiz (dirigente de la Asociación), a tener siete casas sólo en el estado de Coahuila. La Asociación ha experimentado un notable crecimiento desde sus comienzos en 1999, cuando establecieron su primera ubicación en la colonia Oceanía. A lo largo del tiempo, han trasladado sus operaciones a la colonia Landin, donde han adquirido varias propiedades aledañas, lo que ha generado cuestionamientos en torno a la legalidad de su propiedad y sus actividades.
Su incursión en la colonia Landin se manifestó a través de la adquisición de propiedades en la calle Carlos Salazar, con múltiples direcciones: 2510, 2494-A y 2414. Posteriormente, obtuvieron un terreno que transformaron en un espacio de estacionamiento ubicado entre Carlos Salazar, Manuel de Medreros y periférico Luis Echeverría Álvarez, en las proximidades de Bodega Aurrerá. En este lugar, establecieron una edificación y diversos negocios.

Uno de sus desarrollos más destacados se encuentra en la calle Prolongación Emilio Carranza, entre Apatzingán y Pinzón, donde erigieron un amplio auditorio que incluye una terraza, cafetería, jardines y estacionamiento. De acuerdo con un arquitecto y contratista involucrado en el proyecto inicial, que por razones de seguridad pidió el anonimato, la inversión estimada en este proyecto asciende a aproximadamente 255 millones de pesos. No obstante, la legalidad de estos terrenos y propiedades aún suscita interrogantes dentro de la comunidad.
Entre las propiedades más antiguas de la Casa de Rescate se encuentra una ubicada en Carlos Salazar, que abarca casi una cuadra completa con un terreno de más de una hectárea, aproximadamente 13,663.43 m². Se encuentra conectada a través de una calle que se cerró, entre Prolongación Emilio Carranza, Juan de Erbaez y Loma Trozada. Esta propiedad está bajo la vigilancia de cámaras de seguridad que supervisan los accesos y salidas, así como el tránsito de personas.
Incluso estando cerca de las instalaciones, pero no dentro de ellas, nuestro equipo fue objeto de intimidación mientras realizaba tomas alrededor. En primer lugar, se acercó una sola persona a preguntar qué era lo que estaban haciendo; sin embargo, mostraba signos de nerviosismo y portaba un radio en el cual se escuchaban comunicaciones entre ellos. Posteriormente, se acercaron dos personas más; uno de ellos mencionó que se encargaban del estacionamiento de Soriana y les pidió que dejaran de grabar. Vale la pena destacar que este establecimiento comercial no forma parte de la Casa de Rescate de Cristo Vive; sin embargo, mencionó que suelen utilizar el estacionamiento cuando tienen eventos. No quiso responder si era voluntario de la Casa de Rescate, simplemente mencionó que lleva 11 años en Cristo Vive. A pesar de que nuestro equipo argumentó que el dron dejaría de grabar en zonas restringidas, ellos continuaron con el método de intimidación, ya que al retirarse les tomaron una fotografía. Cuando el equipo estaba por irse del lugar, llegó una especie de patrulla con seis personas, entre ellas Ángel Montes, quien afirmó ser pastor de Cristo Vive. Se estacionaron justo detrás del carro del equipo para impedir su salida, cuestionándolos antes de permitirles salir del estacionamiento del centro comercial.

