MUJERES Y SU DERECHO A AMAMANTAR

Imagen recuperada de la web

La lactancia materna es parte esencial de los derechos humanos, ya que forma parte del derecho a la alimentación y a la salud, pues amamantar contribuye a la salud de las mujeres y de sus hijos, al reducir el riesgo de contraer muchas enfermedades.

La lactancia materna es la acción que ejerce una madre al alimentar a un bebé por medio de la leche de su seno. En la actualidad existen defensores de esta práctica, ya que se ha demostrado por medio de la medicina moderna, que la leche materna contiene nutrientes que ningún otro suplemento alimenticio ofrece

Sin embargo, para muchas madres resulta ser un obstáculo, ya que, para salir a trabajar y estudiar, no existen los acondicionamientos del espacio para la extracción de leche, por eso muchas mujeres abandonan la práctica del amamantamiento, así como por los cambios corporales y los efectos secundarios, los cuales pueden generar dolor y malestar.

Desde varios años atrás se tuvo una preocupación por el papel que desempeña una madre en la sociedad. Con el avance industrial y la aceptación de la mujer en el área laboral en la modernidad, las madres salieron a trabajar para tener una mejora económica en el hogar, a raíz de esto podría decirse que las empresas de fórmulas lácteas en el mundo comenzaron a tener popularidad, logrando instalarse en la alimentación diaria y común de un bebé, ya que las madres no podían amamantar a sus hijos a todas horas.

LA LEY DEL LADO DE LA LACTANCIA  

Imagen recuperada de la web

Las madres trabajadoras tienen derecho a alimentar a sus hijos, aun cuando no exista una sala especializada en su lugar de trabajo, ya sea para amantar o para la extracción de la leche.

La ley beneficia a todas las mujeres trabajadoras que tengan hijos menores de dos años, las que podrán contar con mínimo una hora pueden ser dos reposos por día de media hora cada uno, dentro de la jornada laboral para alimentarlos, ya sea dándoles pecho o sustitutos alimenticios y la empresa está obligada a designar un lugar con las condiciones de higiene adecuadas.

Imagen recuperada de la web

Por otra parte, en los espacios públicos existe cierto rechazo a la práctica, en México esta situación ha llegado a ser alarmante, y eso acabó llevando a los gobernantes a tomar medidas para tratar de impulsarla.

Hace tres años se popularizó un vídeo en el que se reprende a una madre que está amamantando a su hijo al grito de “los pechos no se exhiben, hay niños, eso se hace en casa”.

El hecho no pasó desapercibido y seis días después, centenas de madres participaron en una “tetada masiva”, en la que alimentaron a sus hijos en la plaza para mostrar su inconformidad con la manera en que Catalina Torres fue tratada. Y advirtieron que lo harían cuantas veces fuera necesario para que la discriminación no volviese a ocurrir

Imagen recuperada de la web

Gracias a acciones como ésa, desde 2017, en varios Estados mexicanos, cualquier persona que increpe a una madre que da de mamar a un bebé en un lugar público puede ser detenida por ello.

La única limitación a la lactancia en público que debería plantearse es la que algunas madres sienten cierto reparo, cierta vergüenza, de hacerlo delante de otros.

En la actualidad existe la necesidad de alimentarse sanamente para tener una vida sana, la sociedad tiene la autonomía de decidir que consumirá en la dieta, pero los bebés no pueden decidir por sí mismos, sin embargo, los infantes tienen el derecho de ser amamantados, pero por distintas razones las madres deciden no hacerlo y esto también es un derecho para ellas, pues no puedes obligar a algún individuo a hacer algo que te incomoda, te duele, te preocupa por el cambio del cuerpo o simplemente no te gusta.

INFORMACIÓN: OMS, UNICEF, GOBIERNO DE MÉXICO

Comments are closed.