LA NUEZ DE LA SONRISA

También tiene su día, desde el reciente año 2017, cada 26 de febrero se celebra el Día Mundial del Pistacho, un alimento con muchas buenas propiedades para nuestra salud.   Aunque le conocemos como pistacho también es conocida en China, por ejemplo, como “nuez feliz”, y en Irán, “la nuez de la sonrisa”, aunque en otras muchas se le llama “la almendra verde”.

Según cuenta la leyenda, los pistachos es considerado el fruto de uno de los arboles más antiguo del mundo, algunos afirman que aparecieron en los legendarios Jardines Colgantes de Babilonia, construidos alrededor del 700 a. C. por el rey Nabucodonosor como muestra de amor verdadero para su esposa Amytis.

Los árboles de pistacho son polinizados por el viento. Con un árbol macho se puede producir suficiente polen para 25 hembras portadoras de nueces. Los árboles hembras producen sus primeros frutos secos, aproximadamente, a los cinco años y pueden dar frutos hasta por 200 años.

Sus frutos crecen en racimos pesados ​​en forma de uva y rodeados por una cáscara. Cuando maduran, a fines del verano o principios de otoño, la semilla de pistacho se llena dentro de la cáscara tan vigorosamente que abre la cáscara.

Son buenos para el corazón ya que el 90% de su grasa es no saturada -de la saludable, para que nos entendamos- este fruto seco es rico en vitaminas K, E y B1 y B6, siendo esta última además un aliado para hacerle frente al cansancio.

Entre sus beneficios también destaca que es antioxidante, y que previene algunas enfermedades psicológicas tales como la depresión, que afecta a muchos a nivel mundial, en especial a mujeres de entre 30 y 40 años.

Es también considerado como el mejor fruto seco contra la diabetes, pues reduce los niveles de glucosa en sangre y aumenta la resistencia a la insulina; aparte de eso, regula el tránsito intestinal.

Por si fuera poco, el pistacho es el fruto seco con menos calorías, tiene efecto saciante y ayuda a reducir la presión de las arterias y la frecuencia cardíaca en situaciones de estrés gracias a su alto contenido en magnesio y potasio, proteínas vegetales que, además, favorecen la salud bucodental.

Como no todo iba a ser bueno, hay que reconocer que el pistacho también es de los frutos secos más caros, ya que el árbol tarda una media de siete años en dar fruto.

Como dato curioso el helado de pistacho fue el postre que ayudó a que los pistachos fueran tan populares en el menú estadounidense, un invento acreditado a James W. Parkinson de Filadelfia en la década de 1940.

Comments are closed.