LIBROS SINÓNIMO DE TRANSMISIÓN CULTURAL

El Día Nacional del Libro se celebra cada 12 de noviembre desde 1979.

Este día se conmemora en el marco del nacimiento de Sor Juana Inés de la Cruz, una de las más grandes escritoras mexicanas, y una defensora del derecho a la educación y lectura.

El libro es considerado un instrumento de transmisión cultural en la historia de la humanidad, que aún incluso con las nuevas tecnologías, sigue siendo una herramienta fundamental para el desarrollo de cualquier persona o sociedad.

Uno de los objetivos de esta fecha es la de transmitir la importancia de la lectura y del fácil acceso a los libros en beneficio de la sociedad, pero también observa la necesidad prioritaria de impulsar la educación dentro del proceso de desarrollo del país.

La lectura no sólo proporciona información sobre determinados tópicos, es un instrumento primordial del crecimiento y progreso de las poblaciones pues a través de ella se educa a los ciudadanos, se crean hábitos de reflexión, análisis, esfuerzo, concentración, se recrea, entretiene y se fomentan valores.

HISTORIA DEL LIBRO

En el México prehispánico los libros eran llamados “amoxtli” o códice, el cual era un documento pictórico o de imágenes que se realizaban como productos culturales en las civilizaciones maya, azteca, mixteca, zapoteca, otomí, purépecha y otras, que además fue una técnica que se desarrolló en Mesoamérica. Se organizaron en diversas temáticas tales como Chilam Balam, etnológicos, genealógicos, techialoyan, económicos, etc.

Los más antiguos datan de los años 300 al 600 d.C., en el denominado período Clásico Temprano, y se continuaron produciendo hasta el siglo XVII, es decir, más de 200 años después de la caída de Tenochtitlán. En esa época se les llamó “testimonios pictóricos” o “joyas pictográficas” porque representaban imágenes, aunque se desconocía su contenido y forma de lectura.

Con la invención de la imprenta por parte de Gutenberg en 1440 el acceso a los libros fue más dinámico y pudo llegar a niveles sociales que antes no tenían esta posibilidad, pero mucho antes, entre 1041 y 1048 Bi Sheng, en China, diseñó el primer sistema de imprenta de tipos móviles, en el cual se tallaban caracteres chinos sueltos sobre papel de arroz dispuestos en fila desde complejas piezas de porcelana.

Sin embargo, mucho antes existían otros tipos de libros mediante los cuales se conservaba información de distintos tópicos. Por ejemplo, en Mesopotamia las primeras formas de escritura se plasmaron en tablillas de arcilla; en Egipto se escribían textos en rollos de papiro, y en Grecia se utilizaron tablillas rellenas de cera y posteriormente el pergamino, material derivado de la piel de animales.  

En el período medieval, los libros se hacían a mano. Para ello se contaba con los amanuenses o pendolarios que copiaban el texto; los miniaturistas que trazaban figuras e imágenes en espacios reservados en los libros para ello, y los iluministas que daban color o luz a esas figuras.

A pesar de los avances tecnológicos que permiten lecturas en formatos diversos (libro digital y e-book) y dispositivos especiales, el libro sigue siendo considerado un instrumento de transmisión cultural en la historia de la humanidad y es fundamental para el desarrollo de cualquier persona o sociedad.

INFORMACIÓN: Banco del Bienestar, Sociedad Nacional de Crédito, Institución de Banca de Desarrollo, Secretaría de Cultura

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