LENGUAJE DE SEÑAS: UN RETO QUE TODOS DEBERÍAMOS ACEPTAR

Según la Federación Mundial de Sordos, existen aproximadamente 72 millones de personas sordas en todo el mundo. Más del 80 por ciento vive en países en desarrollo y como colectivo, utilizan más de 300 diferentes lenguas de señas.

Las Lenguas de Señas Mexicanas (LSM) son idiomas naturales a todos los efectos, estructuralmente distintos de las lenguas habladas. Existe también un lenguaje de señas internacional que es el que utilizan las personas sordas en reuniones internacionales y, de manera informal, cuando viajan y socializan.

Este lenguaje internacional se considera una lengua pidgin, es decir, una lengua mixta creada a partir de una lengua determinada más otros elementos de otra u otras lenguas. En el caso de la lengua de señas internacional es menos compleja que la lengua natural de señas y tiene un léxico limitado.

HISTORIA

La comunidad de personas con discapacidad auditiva cree que LSM procede de la Lengua de Señas Francesa, al combinarse con las lenguas de señas pre-existentes a nivel local, esto cuando las escuelas para dicha población fueron establecidas (1869). Sin embargo, no se duda que la LSM puede haber sido influida por la Lengua de Signos Española (LSE).

A partir del 2003, la Lengua de Señas Mexicana se declaró oficialmente una “lengua nacional”, anterior a eso la principal metodología educativa en el país se centró en el oralismo, la cual basaba su enseñanza en el empleo de la voz y la lectura de labios.

En el artículo 14 de La Ley General Para La Inclusión De Las Personas Con Discapacidad señala que: «La Lengua de Señas Mexicana es reconocida oficialmente como una lengua nacional y forma parte del patrimonio lingüístico con que cuenta la nación mexicana«.

La dificultad de las personas con discapacidad auditiva para comunicarse con los demás, dificulta su desarrollo educativo, profesional y humano, por consecuencia se ven limitadas sus oportunidades de inclusión, ante esta necesidad, las personas sordas han desarrollado su propia forma de comunicación, la Lengua de Señas Mexicana. Sin embargo, aunque esta les permite comunicarse entre sí, no siempre facilita la relación con el resto de la comunidad, sobre todo, con los oyentes que desconocen esa lengua.

¿CÓMO APRENDER LENGUA DE SEÑAS?

Querer aprender la Lengua de Señas Mexicana es equivalente a desear aprender otra lengua. En primer lugar, debemos entender que la diferencia se ubica en el hecho de que para su emisión y recepción se utilizan otros canales de comunicación.

La LSM es viso-corporal (visión y cuerpo), a diferencia de las lenguas que comúnmente conocemos, las cuales en su mayoría son audio-orales (oído – voz). Por lo tanto, para aprender LSM debemos recordar:

• Que deberás concentrar tu atención, memoria y percepción en los estímulos visuales.

• Los matices de entonación, pronunciación y acento serán transmitidos por una comunicación no verbal.

• Que existen señas semejantes que se diferencian por: la orientación espacial en torno al cuerpo, la variación de la expresión facial; uso de la seña en cuanto al contexto de la conversación; movimiento de la seña dentro del espacio.

• Lo más importante es que para aprender LSM debes practicarla con personas que hacen uso de ella, de preferencia personas con discapacidad auditiva.

http://dif.pueblacapital.gob.mx/images/descargas/MANUAL_LSM_Interactivo5.pdf

INFORMACIÓN: ONU, SMDIF, CONADIS

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