HACKEO A PEMEX EXHIBE BLINDAJE DE SISTEMAS EN EL GOBIERNO

Petróleos Mexicanos enfrenta un ciberataque desde hace más de una semana sin éxito para restablecer la información «secuestrada».

El riesgo del ciberataque es dar cuenta de que los equipos de Pemex se vieron afectados y se inhibió que son vulnerables a ataques de dicha naturaleza, dado que hasta el momento Pemex no ha podido restablecer la información que está «bajo llave».

Ante esta situación el sistema de otras entidades u organismos será reforzada, dado que de acuerdo con el gobierno federal se ha avanzado en el huachicoleo en campo, pero no así en otros niveles.

El intento de controlar el ataque continúa a pesar de que el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, afirmara el jueves que «ya está totalmente controlado y sin consecuencias».

La versión original de Durazo es que debido a los trabajos de investigación, el ataque se pudo detener «prácticamente de inmediato».

«No se registran pérdidas porque afortunadamente el hackeo alcanzó un porcentaje menor de equipos que no contenían información relevante o estratégica para Petróleos Mexicanos», dijo.

Sin embargo, fuentes al interior de la Torre afirman que en la mayoría de los casos no pueden acceder a sus sistemas operativos y tienen que realizar sus labores a mano o la comunicación mediante sus teléfonos celulares.

Desde el 10 de noviembre la empresa petrolera mexicana experimentó un ataque tipo ransomware (secuestro de computadoras por medio de un malware) que de acuerdo con especialistas podría afectar también a servidores.

La semana pasada Pemex negó dar información al respecto sin aceptar o rechazar la versión del hackeo; sin embargo, aunque el miércoles el presidente Andrés Manuel López Obrador intentó minimizar el hecho, confirmó: «Sí, parece que se dio, no fue tan grave».

El mandatario federal agregó que «además, no logran nada, porque se está trabajando y si hay delitos se persiguen, es decir, se castiga a responsables, pero es parte de los obstáculos que tenemos que enfrentar, pero no hay problemas mayores. Lo importante es que ya estamos en un millón 720 barriles diarios».

El ataque fue a 5 por ciento de los equipos, es decir en cerca de tres mil computadoras, según informes, todas ubicadas en la Torre de Pemex, donde se concentran las labores administrativas de la empresa.

En un principio se tenía la información de que los pagos a los trabajadores se verían afectados, dado que los trámites de facturación se hacían de manera manual.

Sin embargo y pese a que Pemex no emitió un comunicado para reconocer este ciberataque, sí lo hizo para aclarar que la cobertura de la nómina no se vería afectada.

“Pemex garantiza que sus procesos en el área de recursos humanos, entre ellos, el del pago a los trabajadores, están operando con absoluta normalidad, por lo que el depósito de los salarios y demás prestaciones tanto a trabajadores en activo como jubilados se realizó puntualmente esta semana y los próximos pagos se harán de acuerdo al calendario de pagos programado”, explicó en su comunicado.

Para recuperar los sistemas de los equipos, los responsables del hackeo pidieron un rescate de 5 millones de dólares, mismos que, según la secretaria de Energía, Rocío Nahle García, Pemex no pagaría.

«Pemex, como las grandes empresas, en todo el año están a expensas a hackeos, a virus y efectivamente, gente de comunicaciones está atendiendo el tema desde el domingo. Informática es lo que está haciendo, no se va a pagar, Pemex es una empresa seria, ya está la gente de informática en ello», afirmó.

Nahle fue quien aseguró que Pemex y otras empresas como la Comisión Federal de Electricidad (CFE) deberán reforzar la seguridad de sus sistemas operativos.

El secretario de Hacienda, Arturo Herrera, descartó que este ataque haya afectado el área medular de Pemex, donde almacenan la información confidencial.

«Es una señal de alerta de que tenemos que tener cuidado con toda la información. Por lo menos, hasta donde me lo hicieron saber, tuvo impactos menores», añadió.

Ante este hecho la empresa interpuso una denuncia ante la Fiscalía General de la República contra quien resulte responsable de este ataque.

Es la Unidad de Investigaciones Cibernéticas y Operaciones Tecnológicas de la FGR quien investiga el origen del ataque, acompañados de una división especial de la Guardia Nacional y personal de Pemex.


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