¿CÓMO AFECTA LA PANDEMIA AL PRESUPUESTO DE MÉXICO?

El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) dio a conocer que México tendría que invertir 117 mil millones de pesos más de lo mostrado en el Presupuesto de Egresos de la Federación para poder hacer frente a la pandemia por COVID-19

Para que en México se pueda alcanzar la Cobertura Universal de Salud o CUS son necesarias 3 variables: la afiliación, el servicio y los gastos. La afiliación comprende cuántas personas tienen acceso a los servicios de salud. Según el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) la afiliación es una condición necesaria, más no suficiente en el alcance de la CUS. 

El servicio se enfoca en las enfermedades que son cubiertas por el sistema de salud, incluyendo la capacidad física y humana.

En materia de los paquetes de servicios que ofrecen las instituciones en México muestran diferencias, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) ofrecen 8 mil intervenciones desde el 2010, mientras que el Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI) cubre solamente 1,807. Por otro lado, los Servicios de Salud de Petróleos Mexicanos (PEMEX), además de las 8 mil intervenciones que brinda el IMSS y el ISSSTE, también incluyen cirugías cosméticas y estéticas.

La tercer variable es gasto. En este contexto se habla de cuánto es el gasto público y el gasto privado en salud. La Organización Mundial de la Salud recomienda que el gasto esté compuesto por 80% gasto público y 20% gasto privado. Situación que en México sólo se cumple en los Servicios de Salud de Petróleos Mexicanos (PEMEX) donde el 86% es gasto público y 14% es gasto privado o de bolsillo; el IMSS y el ISSSTE cuentan con el 37% y 45% de gasto de bolsillo respectivamente.

Durante la pandemia por COVID-19, la respuesta fue inmediata y se enfocó la atención en atender la salud pública con dos propósitos según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.(OCDE): garantizar el acceso al diagnóstico y tratamiento para todos e impulsar y optimizar la capacidad del sistema de salud. La situación necesitaba un cambio en el presupuesto de la salud, para incrementar el personal contratado, los suministros y el espacio físico. 

México actualmente cuenta con 0.55 médicos y 1.14 enfermeras por cada mil habitantes, para alcanzar los niveles promedio de la OCDE se tendría que incrementar 6.4 veces el número de médicos y 7.7 veces el número de enfermeras, lo que sería equivalente a destinar 14 mil 210 millones de pesos, y esto únicamente para tres meses. 

En materia de insumos, se contabilizan el número de pruebas de diagnóstico que se puedan aplicar por cada mil habitantes. Por ejemplo, Islandia ha aplicado 134.9 pruebas por cada mil habitantes. Para los países miembros de la OCDE el promedio es de 22.9 pruebas. Para poder alcanzar este número, México tendría que destinar 6 mil 409 millones de dólares o 0.26 puntos del PIB. Y, finalmente para incrementar su capacidad física duplicando el número de camas totales a las que se tienen acceso, tendría un impacto presupuestario de 96 mil 412 millones de pesos.

En total, se tendría que hacer un gasto de 117 mil 031 millones de pesos extras a lo ya aprobado en el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2020 para sobrevivir a la pandemia.   

Se presentan a continuación 5 puntos que serán parte de la discusión una vez que se haya atravesado la crisis sanitaria, según la información del CIEP:

  1. El espacio fiscal. (margen que tiene el estado para maniobrar sin comprometer las finanzas públicas) es de 2.4 puntos en México, lo que repercute en la baja financiación del sistema de salud. 
  2. Cambio demográfico y transición epidemiológica. El envejecimiento de la población es un fenómeno que se acerca a México, dentro de 15 años el Sistema de Salud debería reajustarse para cumplir con las necesidades de un país cada vez más viejo según la tendencia. Según el CEFP, para el 2035, el presupuesto necesario para el sistema de salud podría alcanzar los 10 puntos del PIB con un crecimiento anual de 2.5%,
  3. INSABI. Nace de la necesidad de ampliar la afiliación y los servicios de salud en los mexicanos sin seguridad social, pero el enfoque presupuestario no concuerda con las ampliaciones propuestas. 
  4. Estados. Todavía no se llega a un acuerdo sobre el papel que tomarán los estados en el financiamiento del sistema de salud.
  5. Homologación necesaria de los sistemas de salud. Para que los subsistemas de salud puedan cumplir con el objetivo de disminuir las desigualdades entre las distintas instituciones, se necesita revisar la calidad de los servicios en los subsistemas e igualar los servicios entre subsistemas.

El sistema de salud mexicano debe estar listo para cualquier situación, hay que recordar que aunque el COVID-19 es una emergencia mundial, se necesita continuar con el servicio de otras enfermedades como la diabetes, hipertensión  y cáncer, por ejemplo. Y, argumentar correctamente los lineamientos del INSABI, que, con un incremento en el trabajo informal pueda también presentar incremento en sus asegurados.

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