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Carta de una madre a su hijo feminicida: “Me dejaste muerta en vida”

Braulio fue sentenciado a cinco años de prisión por el feminicidio de sus dos hermanas e intento de feminicidio contra su mamá; la pena es corta por ser menor de edad

Erika, la madre de Braulio, el menor de edad que fue sentenciado a pasar cinco años en prisión por torturar, abusar sexualmente y asesinar a sus hermanas de 12 y 7 años, escribió una carta que ha dado la vuelta al país. Los hechos ocurrieron en el Estado de México el 29 de noviembre del 2020. Fue el pasado 20 de septiembre cuando el menor nacido en el 2003, recibió su condena.

“Me dejaste muerta en vida”, escribe la madre quien, hundida en la tristeza, no puede creer lo que ocurrió y se cuestiona por qué su hijo fue capaz de hacerlo.

En la carta, fechada con el 4 de octubre, y compartida junto al resto del caso por la activista Frida Guerrera, se puede leer lo siguiente:

“Quiero que sepas que desde que estuviste en mi vientre, te quise tanto, estaba muy feliz, pues, yo sabía que eras un niño. Cuando te tuve en mis brazos fui la mujer más feliz, fuiste creciendo y eras un niño muy hiperactivo. Recuerdo muy bien cómo te cuidaba en la escuela para que te portaras bien.

Llegaste a tu adolescencia y empezaste a cambiar, tu inestabilidad, tu no querer estudiar, agarrar dinero, de querer hacer lo que tú querías y de quitarles la vida a tu hermano y hermanas; ¿en qué momento cambiaste tanto?, ¿en qué momento te volviste un asesino?

Sabes que me dejaste muerta en vida, con la ausencia de mis niñas, de mi niño, de saber que estás en ese lugar donde sé que no estás bien; no sabes cómo se me rompe el alma de sentir esta enorme soledad y tristeza que me acompañará toda mi vida”

Yiyari y Diana, era el nombre de las hermanas de Braulio, quien durante toda su vida vivió situaciones de maltrato por parte de su padre. En el blog y donde Frida comparte la información de los hechos, se aprecia la historia del joven feminicida, donde relata hechos desde su niñez que derivaron en una serie de eventos violentos.

Braulio, de ahora 17 años, fue resultado de la relación de su madre Erika, con Rubén, con quien había contraído matrimonio, y quien mostraba estar orgulloso de tener un hijo, sin embargo, al mismo tiempo lo maltrataba. Posteriormente, se integraron dos pequeñas más a la familia, misma que duraría unida solamente un par de años, pues, Erika tomaría la decisión de separarse debido a los maltratos de Rubén hacia sus hijos y ella.

Cuando el menor de edad, cumplió 12 años, decidió que quería ir a vivir con su padre… Al poco tiempo regresó con su madre, argumentando que Rubén lo maltrataba y que lo ponía a trabajar ya que no asistía a la escuela.

“Mis hijas muchas veces lloraban porque decían que Braulio sólo iba a robarnos el dinero de la despensa, pero era mi hijo, ni modo de cerrarle la puerta”

Braulio iba y venía durante temporadas.

Tiempo después, Erika encontró a un hombre con el que quería rehacer su vida y con quien se convirtió en madre por cuarta vez, dando a luz al pequeño Diego.

Cuando el bebé estaba por cumplir 3 años y la madre se desempeñaba como encargada de un restaurante, Braulio regresó. Fue la noche del 1 de julio del año pasado, cuando el joven, quien ya tenía alrededor de 16 años, informó a su mamá que el bebé “no se movía”, pero que ya había llamado a la ambulancia.

Erika encontró al pequeño que no respiraba. Las hermanas y vecinas, constataron que no había pedido auxilio a nadie. A pesar de esto, las autoridades determinaron que la causa de muerte había sido por “muerte de cuna”.

Imagen ilustrativa

La activista escribió en el blog: “Muy en su interior, Érika intuyó siempre que Braulio había sido el causante de la muerte del bebé”.

Días después de la muerte, Diana, la hermana menor comentó a su madre que el joven se había metido al cuarto con Diego, tapándolo con una cobija y durmiéndolo “a fuerza”. Braulio regresó con su padre y la pareja de Erika se marchó a fin de evitar problemas, pues, siempre desconfió del chico.

Guerrera señaló que, Braulio regresó una vez más a la casa de su madre. En esta ocasión, había llegado acompañado de una joven que presentó como su novia. No obstante, al platicar con la joven, se puso en contacto con sus familiares para avisarles sobre su paradero. Al día siguiente, los jóvenes ya no estaban.

Tiempo después, Erika supo que su hijo había llevado a la chica a Puebla, donde la explotaba sexualmente. Se logró la detención de Braulio, sin embargo, Rubén, el padre biológico, rogó a las autoridades que lo dejaran bajo su cuidado e incluso, firmó documentos responsabilizándose de él…. Las autoridades accedieron.

Imagen ilustrativa

Ésta no sería la última vez que la familia volvería a ver a Braulio, pues, en noviembre del año pasado, regresó diciendo que era maltratado -otra vez- por su padre. Erika decidió platicar con sus hijas quienes le dijeron que estaba bien, pues pasarían Navidad con su hermano. La mamá aceptó.

Como la mujer, madre de los tres, vivía sola con sus hijas, pagaba para que alguien se las cuidara, sin embargo, como ahora estaba Braulio con ellas, pensaron en que no era necesario, pues él las cuidaría. Erika aceptó, pues, su trabajo se encontraba a solo 10 minutos de casa y cada hora llamaba para asegurarse de que todo estaba bien.

Fue el 29 de noviembre cuando lo peor ocurriría, pero nadie lo esperaba. Erika se despidió de sus hijas Yiyari y Diana, así como de Braulio, antes de irse a trabajar. Este último le respondió: “Sí, ya, adiós, vete”.

Más tarde, la madre llamó alrededor de 4 veces, pero nadie respondió. Su trabajo se extendió hasta la medianoche debido a que había mucha gente en el restaurante; al llegar a casa, entró a un cuarto y encontró al menor ahorcando a una de las niñas.

Erika gritó y su hijo se le fue encima: “Intentó asesinarme, me picó dos veces en las costillas, cinco en la cabeza y al final, luego de forcejear con él más de una hora y media, me golpeó con la cacha de una pistola. Perdí el conocimiento más de nueve horas”, narró la víctima a la activista.

Cuando la mujer despertó, Braulio ya se había ido.

El pasado 20 de septiembre, el “hijo feminicida” fue sentenciado a cinco años de prisión por la muerte de sus hermanas y el intento de feminicidio de su mamá. La condena que se le dio fue por ser menor de edad.

“El juez le hizo saber que merecía condena de por vida por todo lo que les hizo a las niñas, las torturó, las abusó sexualmente y las asesinó”

Frida Guerrera

Erika también escribió una carta para sus hijas:

Foto: Twitter @FridaGuerrera

“Mis lindas niñas:
Quiero decirles tantas cosas, quiero que sepan que las amo con todo mi corazón. Me hacen tanta falta, mi vida no tiene sentido sin ustedes. Me siento muy triste de saber tantas monstruosidades que les hizo la persona que se supone que las cuidaría y las defendería de todo peligro. No puedo entender por qué tanto odio y rencor hacia ustedes y conmigo. Sé que están con su hermanito, como también sé que en algún momento nos volveremos a ver y seguir siendo tan felices como lo éramos”

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