CAMBIA ACTITUD AMLO ANTE COVID-19 EN LOS DICHOS, PERO NO EN LOS HECHOS

El presidente Andrés Manuel López Obrador rectificó su postura ante la declaratoria de pandemia del Covid-19, aunque lo hizo en los dichos, no lo aplica en los hechos.

El 4 de marzo al cierre de una conferencia en Palacio Nacional, el presidente afirmó: “Miren, lo del coronavirus, eso de que no se puede uno abrazar; hay que abrazarse, no pasa nada, o sea, y así, nada de confrontación, de pleito”.

Incluso argumentó en torno al tipo de cambio que ese tipo de medidas “es lo que nos produjo la crisis (…) del 31 de diciembre al 3 de marzo, solamente en la crisis la libraron dos monedas, el yen japonés y el franco, y fíjense, se pensaría que Japón iba a estar más afectado y resistió”.

El 28 de febrero, un día después de que diera positivo el primer caso de Covid-19 en México el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, López-Gatell, alertó: “Por el momento, tampoco nos demos besos ni abrazos, simplemente así. ¿De acuerdo? Y entonces esto nos va a ayudar a disminuir la transmisión. De manera inmediata esta acción es importante alrededor de los casos, pero como una medida preventiva general ya empecémoslo a hacer”.

EL funcionario federal explicó que entre las medidas especiales están las que se llaman de distanciamiento social, como filtros escolares en donde se detecta a los niños con síntomas o filtros laborales en donde se detecta a una persona con síntomas, pero que hasta el momento no han sido indispensables.

Durante la misma conferencia, el presidente rechazó que él pudiera aplicar estas medidas preventivas.

“No puedo porque, miren, la vez pasada -ahora coincidió- cuando el virus que afectó, fue en el 2009, se exageró en aquel tiempo y se prohibió incluso que se llevaran a cabo reuniones, me acuerdo”.

También relató que “me tocaba ir a giras, porque le teníamos que pedalear; si no, no se podía, era de trabajar todos los días, todos los días, informando, orientando, como predicadores, como demócratas, todas las plazas públicas. Y me tocó, entonces, ir a Tamulté de las Sabanas, a la zona chontal de Tabasco. Me criticaron porque hubo un acto en la plaza”.

Sin embargo, fue hasta este jueves cuando el presidente López Obrador aceptó que: “En cuanto a mi actuación, reitero, me atengo a lo que recomienden los técnicos, los médicos, los científicos, los expertos”.

Detalló que derivado de este escenaerio, “pues voy a estar cumpliendo con el protocolo, estamos en una fase en la que puedo ir a Sonora” y salió rumbo a su reunión con madres y padres de bebés fallecidos en la Guardería ABC y con integrantes de la familia LeBarón y Langhford.

En los hechos, llegó al aeropuerto de Sonora y lo hizo en medio de la multitud que buscaba tocarlo, besarlo y abrazarlo.

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