LA VIOLENCIA FAMILIAR:
Un secreto a puerta cerrada

Llamadas de auxilio

Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) en el 2019 se contabilizaron 718 mil 019 llamadas de auxilio al número de emergencia 911 por violencia intrafamiliar en México. En enero de este año, en Coahuila, 2,581 llamadas llegaron al número de emergencia por la misma razón.

2015

2016

2017

2018

2019

En Coahuila, los casos de violencia familiar han ido incrementando desde el 2017. En 2015 Piedras Negras fue el municipio con más denuncias por violencia familiar según el SESNSP. De 2017 a 2019 Torreón y Saltillo tomaron la delantera junto con la ciudad de Acuña. Siendo la capital del estado el municipio con mayor incidencia de violencia familiar.

El Centro de Justicia y Empoderamiento de la Mujer ha contabilizado cerca de 58 mil mujeres que se acercaron a la institución para recibir apoyo después de sufrir violencia familiar, esto en el periodo de 2016 hasta el 2019. Mientras que el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública contabiliza únicamente 36,291 denuncias; es decir, 22 mil casos menos que los contabilizados por el Centro de Justicia y Empoderamiento de la Mujer.

Las denuncias en el estado de Coahuila se han incrementado a través del tiempo, a finales de 2019 se contabilizaron más de 8 mil denuncias por violencia familiar, de las cuales solamente 689 fueron judicializadas, según datos de la Dirección General de Investigaciones Especializadas.

5 de cada 100 casos de violencia familiar llegan a los jueces

Jennifer Briones Méndez, abogada de la asociación “Nuevas Opciones de Vida” en entrevista para ATiempo.Tv explica que el proceso jurídico comienza cuando la víctima se acerca a pedir ayuda en el Centro de Empoderamiento de la Mujer, o en alguna asociación para el apoyo a mujeres que sufren de violencia; después de una valoración se le otorgan los servicios necesarios como apoyo psicológico, jurídico y en casos de violencia extrema, refugio y resguardo de los afectados.

Si la mujer ya ha sido violentada, es enviada al área del ministerio público donde se levanta la denuncia que contiene la narración de los hechos, y se presenta toda la evidencia necesaria para que el caso pueda ser llevado a un juez de carácter penal.

Para la Licenciada Briones, esto se debe en gran medida, a la poca información que reciben las afectadas: “No sabemos si el agresor vaya a volver a agredir pero si tenemos la certeza de que si la vuelve a agredir va a ser más fuerte que en la ocasión anterior, la violencia tiende a escalar, considero que hace falta información de que existimos asociaciones con asesores jurídicos, para mantener a la víctima informada del proceso legal”, comentó

Por su parte, la psicóloga Berenice de la Peña, responsable del Departamento de Psicología y Derechos Humanos de la Universidad Autónoma de Coahuila, asegura que las mujeres no denuncian debido a que los procesos son muy poco favorecedores para las afectadas.“Cuando las personas van y denuncian ante las instituciones correspondientes, nos vamos también percatando de que los procesos se van tornando lentos” .

Además, considera que las condenas no son suficientes:“Me atrevo a denunciar, me atrevo a decir, soy revictimizada y todavía no hay una sentencia que realmente pueda influir para que el comportamiento del agresor pueda cambiar”.

Al respecto, la abogada Briones Méndez, indicó que la sentencia de un agresor, que llega a ser procesado judicialmente, no rebasa los seis meses de prisión, incluso cuenta con otras salidas alternas que no generan antecedentes penales.

Según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en todos los casos se aplican medidas de protección para garantizar la seguridad de los afectados, misma que debe ser notificada al agresor. Estas medidas, tienen una duración de 60 días, e incluyen las condiciones a las que se debe atener el agresor.

Características de la Violencia Familiar

La violencia es una característica del ser humano que tiene una connotación muy específica, según lo afirmó la Doctora Rosa María Salazar, encargada de la Fundación “Luz y Esperanza”“Es la intención de controlar a quién se tiene en subordinación, es el abuso de poder”

El hecho de que se le conozca como violencia familiar, sólo delimita el espacio en dónde es ejercida. Esta puede ser psicológica, física, estructural, sexual, patrimonial y económica.

La violencia familiar es un fenómeno que depende de múltiples causas, la principal, en la cual concuerdan todos los expertos consultados por A tiempo.TV, es que es aprendida en casa, razón por la que se debe detener la normalización de los actos violentos en el hogar.

“Los niños aprenden e identifican: si mi papá lo hace pues yo creo que es normal; o, en otros casos, no se dan cuenta, si no que empiezan a bloquear ciertas situaciones de enojo, de ira y que lo manifiestan en la escuela, más tarde, lo hacen con su pareja: empiezan a ser celosos, a demostrar inseguridades”, añade Rosario Zavala, psicóloga saltillense.

El agresor puede mostrarse violento por varias causas: su necesidad de controlar a las personas a su alrededor, por falta de cariño, o incluso para ocultar su parte débil y la falta de control de sí mismo.

“Una persona es violenta por su entorno, quizás el lugar en donde vive, la frustración, la falta de empleo, la falta de dinero, la poca motivación personal, falta de aspiraciones y metas. Al tener una identidad más débil, con la violencia se trata de mantener el control”, asegura la psicóloga Berenice De La Peña.

Las interacciones de una mujer violentada se reducen a su familia y en una gran medida a su pareja, creando una relación de dependencia y de gran relevancia emocional. Esto evita la creación de redes de apoyo con otros integrantes de la sociedad y buscar una solución a los problemas de abuso.

“Desafortunadamente debido a que no manejamos del todo nuestras emociones, entonces procuro yo vivir mi vida a través de ti, las ideas del amor romántico que nos trae el patriarcado, ‘el amor para toda la vida’ hace que las mujeres den mucho de sí mismas en la relación y pongo mi vida en relación a lo que haga la pareja, con lo que lo otra persona dice, lo que la otra persona hace,” explica de la Peña.

Los límites son importantes dentro del hogar primeramente para señalar hasta dónde pueden llegar las acciones de una persona en la relación; deben ser iguales y beneficiar de la misma manera a todos los integrantes de la familia.

“Cuando yo pongo un límite, no nada más es un límite para lo que tú puedes hacer conmigo, sino lo que yo tengo que hacer por mí misma, para poder satisfacer mi situación actual, mis emociones, mis metas y mis sueños independientemente de mi relación”, explica Berenice de la Peña.

Una relación violenta tiene consecuencias directas para la persona que la sufre y no solamente de carácter físico como fracturas, traumatismos u otras lesiones : “Las mujeres que sufren violencia envejecen más rápido que las que no padecen violencia (…) pero además, la violencia deja en el aspecto de la salud diferentes secuelas como por ejemplo alteraciones emocionales como la ansiedad, la depresión y en ocasiones llegan a tener trastornos psiquiátricos”, explica la doctora Salazar.

Aunque los niños no sean las principales víctimas de violencia familiar, ellos también pueden verse afectados de manera indirecta.

“A un niño le afecta la ira, está enojado, no sabe cómo enfrentar esta situación, se desconcentra en la escuela, está retraído, le da miedo la obscuridad, llega a veces incluso a orinarse en la cama. Cuando los niños crecen este tipo de comportamiento puede repetirse ya que lo vieron en la casa”, menciona Zavala.

La violencia familiar se refleja también en el área económica a nivel personal, ya que las mujeres que son víctimas de violencia deben dejar de trabajar para atender lesiones, ir a un refugio o por que su agresor lo pide.

“Nosotras detectamos en las mujeres que atendemos principalmente en el refugio, el 60% no trabaja, entonces esa es una afectación importante en la economía ya que son mujeres que están sometidas y que su aspecto económico es muy reducido”, añade la doctora Rosa María.

El impacto de la violencia familiar se refleja también en las finanzas públicas del Estado coahuilense, ya que cada año incrementa el presupuesto dedicado a la atención de mujeres e integrantes de la familia que sufren violencia como es el caso del Centro de Justicia y Empoderamiento de la Mujer, la Procuraduría para Niños, Niñas y la Familia (PRONNIF) y la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas.

En el caso de la Comisión de Atención a Víctimas, el incremento en el presupuesto de 2019 a 2020 fue del 27%, según datos públicos. Para el Centro de Empoderamiento de la mujer, el presupuesto de 2020 comparado con el de 2017 creció 29%, y si se compara el presupuesto de los mismos años dedicado a la PRONNIF ha crecido casi un 50%

¿Podemos salir de esto?

Una mujer que sufre de violencia familiar no puede ver más allá del vaso, se siente hundida en la rutina, en un problema que parece que continuará hasta el final. Pero el cambio es posible.

“Si, como psicóloga le he apostado al cambio, claro que necesitamos contemplar la vida con ojos de esperanza y con ojos de que las cosas pueden ser diferentes. Que es difícil, que se tienen que romper muchos paradigmas, que se tiene que hacer un trabajo muy intenso, que se tiene que renunciar muchas ocasiones y empezar desde cero, sí; y que no cualquiera tiene el valor, también es cierto. No todo mundo se atreve a morir emocional o psicológicamente para poder renacer”, comenta Berenice de la Peña.

Al preguntarle cómo se siente el día de hoy contestó lo siguiente:

«Toda la gente está sorprendida del logro que yo he hecho en mi vida», señala. «Me siento contenta con todos los logros que he vivido: primero, me hice mi casa, me ofrecieron un crédito y lo aproveché. Ahora, precisamente aquí lo traigo trabajando al albañil, al hombre loco que tenía me anda haciendo una cocina y un cuarto».

Alma está comenzando un nuevo proceso en su vida, ya que la decisión de cambiar sigue siendo muy nueva para ella, pero se encuentra en paz y más tranquila y está buscando recuperar su vida.

«Al día de hoy siento que me encuentro un poco más recuperada, ligeramente más desintoxicada de tantos problemas, de tantos maltratos, de tantas cosas feas».

Las dos sobrevivientes, Alma y Luz, aconsejan a las mujeres que sufren violencia buscar una solución; pues ellas saben que es difícil deshacerse de los lazos afectivos que se tienen. «No saben cuánto quieren a esa persona, como yo cuando me aconsejaban que lo dejara y yo no podía, pero si pueden poner un remedio», comparte Luz.

«Sinceramente que abrieran los ojos; pero cuando estás viviendo esa situación, cuando lamentablemente te impones a los maltratos se te hace muy difícil. El consejo sería que nos amemos como personas y en el caso de que tengan hijos que veamos principalmente por ellos. Que es mentira que los hijos viven mejor si sus papás están juntos, por que nadie merece vivir en un ambiente de violencia, nadie merece estar viendo golpes, gritos y crecer así, es peor tenerlos juntos gritándose», aconseja Alma

Es difícil reconocer por fuera que una mujer es víctima de violencia familiar, ya que la única persona que puede detectar este comportamiento, es quien la sufre. Existen muchas asociaciones en Coahuila dispuestas a ayudar a mujeres víctimas de violencia. Si tú o alguien cercano a tí detecta abusos por parte de su pareja u otro integrante de la familia, por favor acércate a pedir ayuda.

NO ESTAS SOLA

Fundaciónes

Nuevas Opciones de Vida

Dirección: Ramos Arizpe #377, col. Centro, c.p. 25000

Teléfono: 410 28 28

Correo Electrónico: novac2005@gmail.com

Sitio Web: http://nuevasopcionesdevida.com/

Luz y Esperanza

Dirección: 6 de Enero no. 104, col, Centenario c.p. 25050

Teléfono: 410 53 77

Correo: luz-y-esperanza@hotmail.com

Centro de Empoderamiento y Justicia de la Mujer (Abiertos las 24 horas)

Saltillo

Dirección: Periférico Luis Echeverría Álvarez s/n, Colonia Satélite Norte, CP 25113

Tel.: (844) 4 34 00 89

Torreón

Dirección: Calzada Francisco Sarabia s/n, Col. San Felipe, CP 27085

Tel.: (871) 2 22 63 00 – Principal / (871) 2 22 63 15 – Guardia

Correo: cjemtorreon@hotmail.com

Frontera

Dirección: Despachadores #831, Col. Héroe de Nacozari, CP 25610

Tel.: (866) 6 41 15 85 – Principal / (866) 6 41 15 83 – Guardia

Correo: direccion.cjemf@gmail.com

Matamoros

Dirección: Calzada Coahuila s/n (entre Gaviotas y Blvd. José Santos Valdez); Col. Valle Hermoso, CP 27440

Tel: (871) 268-4393

Correo: trabajosocial.caiem@gmail.com

Acuña

Dirección: Libramiento Emilio Mendoza Cisneros s/n; Col. Aeropuerto, CP 26230

Tel.: (877) 7 73 21 49 – Principal / (877) 7 73 23 57 – Principal / (877) 7 73 23 83 – Guardia (24 horas)

Créditos

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Fernanda Palacios

Editor Investigador

Ignacia Velasco

Asesor de Investigación

Guillermo Flores

Asesor de Investigación

Oscar Narro

Diseño Web

David Catalán

Diseño Multimedia

Hugo Rico

Programador de Datos

Lester Godínez

Editor Multimedia

Muchas gracias a la psicólogas Berenice de la Peña, Rosario Zavala, a la abogada Jennifer Briones y a la doctora Rosa María.