PROHIBICIÓN DE BOLSAS DE PLÁSTICO

¿A QUIÉNES AFECTA?

Algunos

Hechos reales

0 Personas en el país empleadas directamente por la industria de las bolsas de plástico
0

%

Por ciento del valor agregado de la industria del plástico por la fabricación de bolsas
0 Millones de dólares perdidos por la prohibición de las bolsas de plástico

En México el consumo promedio de bolsas de plástico es de 650 por persona, lo que se planea reducir con la prohibición impuesta en enero de este año. En este reportaje se analiza el efecto que podría tener la medida en las empresas productoras, los usuarios y quienes trabajan como empacadores con este producto.

Fuera de una plaza comercial en Saltillo se encuentra un hombre de rostro serio y cansado. Su nombre es Samuel, tiene 77 años y está preparándose para empezar una nueva jornada como empacador de un reconocido supermercado de la zona. Lleva 15 años siendo empacador voluntario y vive de las propinas de las personas. Dice que es “cerillito” porque otras empresas no lo contratan. Actualmente trabaja 4 horas por día en un supermercado y su principal labor empacar las compras de los clientes en bolsas de plástico, que ahora están prohibidas en el estado.

Así como Samuel existen varios cerillitos que directamente trabajan con las bolsas de plástico en los supermercados y temen verse afectados por la prohibición. En conversación con ATiempo.Tv varios manifestaron que viven solamente de las propinas que se proporcionan y que ya han visto cambios con la nueva legislación pues hay clientes que ya no llevan bolsas, lo que los obliga a realizar otras actividades, como acomodar las compras directamente en los carros del supermercado.

“Algunos clientes no traen bolsa y los tenemos que poner a granel (las compras) y resulta embarazoso porque los clientes ponen muchos requisitos para el acomodo de la mercancía”, dice Samuel.

Pese a los cambios que se están produciendo por la prohibición el empacador de 77 años confía en que podrá hacer su trabajo si es en bolsas de plástico o en las bolsas reutilizables de los clientes, cree que ellos siguen sabiendo valorar el esfuerzo a su edad.

De igual forma los demás “cerillitos” muestran seguridad en seguir siendo útiles, aunque algunos dicen recibir menos propinas por que consideran que con el paso del tiempo la gente se está acostumbrando a portar las bolsas de tela o plástico de alta densidad.


LOS CLIENTES

En México se tiene un consumo de 650 bolsas de plástico por persona al año según indica Greenpeace. Además, el promedio de uso de las bolsas es de aproximadamente 12 minutos, lo cual genera una fuerte dependencia a este producto ahora prohibido.

Los consumidores pueden verse afectados por los nuevos costos que deberán pagar por las bolsas de tela permitidas según la economista Alejandra Ramos , embajadora de la Fundación para la Educación Económica. Si antes, el costo de las bolsas de plástico no se reflejaba directamente en el consumidor, ahora deberán pagar entre 10 hasta 170 pesos dependiendo del diseño, el tamaño y la durabilidad del material siendo las de mayor precio las que sirven para mantener la temperatura de los alimentos.

“El efecto de la reducción del consumo de plásticos es más cultural”, así nos explica el Dr José Luis Escobedo, profesor investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila, quien indica que el problema es acostumbrar al consumidor a usar bolsas de mercado al igual que existen otros mecanismos a parte de la prohibición, como los subsidios o los impuestos para llegar al cambio necesario en los consumidores de esta industria.

El equipo de investigación de ATiempo.TV realizó entrevistas a ciudadanos en el estado para conocer su opinión sobre la implantación de esta política pública.

Los consultados manifiestan estar de acuerdo con la prohibición aunque algunos mencionan que es complicado acostumbrarse a cargar sus bolsas de tela, por lo que en ocasiones les toca cargar con sus compras en las manos o directamente colocarlas en su vehículo. Para otros ha sido más sencillo adaptarse al poder llevar las compras en su mochila o comprar bolsas reutilizables.

Los clientes también reclaman que para implementar esta restricción se debió informar a la población en general sobre la contaminación del producto a manera de concientización sobre el daño al medio ambiente. También, que podría haber sido un cambio gradual debido a que llevar bolsas de plástico es una costumbre arraigada.


LAS EMPRESAS DEL PLÁSTICO

Tanto expertos como representantes de empresas coinciden en que la prohibición de bolsas plásticas puede generar diversos efectos en la industria.

Para dimensionar los efectos que pudieran ocasionarse se tiene el ejemplo de la Ciudad de México, como menciona el Dr Escobedo quien explica que en ese sector los vendedores dejaron de comerciar sus productos a causa de que los compradores no aceptaban que no se les entregue bolsa. Por lo tanto, hubo clientes quienes cambiaron sus alternativas de compra en base a si el negocio entregaba bolsas o no.

Según datos del Industriales de Bolsas de Plástico de México (Inboplast) la producción de bolsas de plástico representa el 18.9% del valor agregado de la industria de este material. Además proporciona empleos directos a 38 mil personas en el país. Inboplast reúne al 60% de los productores en México y que se comprometen a cumplir con las iniciativas de la Economía Circular promoviendo la reutilización y reciclaje de plástico.

De acuerdo con un comunicado realizado por la asociación, la prohibición de plásticos no sólo genera polémicas sino que está creando un problema mayor que tiene que ver con el desempleo de la industria y una pérdida económica estimada de 500 millones de dólares solo en la Ciudad de México.

Por otro lado el ingeniero Aldimir Torres, presidente de la Asociación Nacional de Industrias del Plástico, asociación civil que reúne a empresas presentes en la cadena de suministro de este material, ha manifestado en su mensaje presidencial que “El problema (del plástico) no se soluciona con ataques y prohibiciones”.

También reconoce la necesidad de mejorar el uso y manejo de desechos plásticos con un mejor aprovechamiento de los desechos sólidos. “El responsable NO ES EL PLÁSTICO, la responsabilidad recae en todos los involucrados, en la producción, generación, recolección, disposición y aprovechamiento de los desechos sólidos”.

Sumado a la preocupación de las empresas Ramos advierte que la prohibición generará costos económicos para el Estado. “El gobierno tendrá que afrontar nuevos costos burocráticos para hacer cumplir esta ley, tales como la inspección, monitoreo y aplicación de penas a quienes incumplan” . También agrega los costos de las campañas de concientización y la entrega de bolsas de tela por parte de gobiernos municipales.

Las prohibiciones generan cambios en los mercados según el Dr. José Luis Escobedo. Para el especialista, esta medida traerá consigo una reconversión industrial donde los afectados tendrán que cambiar de industria o bien el usar productos más amigables con el medio ambiente.

En la misma línea, el M. C. Adrián Méndez, experto en plástico del Centro de Investigación en Química Aplicada, dice que hace falta que exista comunicación entre el sector productivo y el gobierno y que el sector productivo está en constante innovación para reducir la contaminación que este producto llega a generar.

Por último, Alejandro Martínez, activista ambiental de Fundación Impulso A.C. agrega que “ninguna economía es para siempre y la del plástico está acabando, hay que estimular a los empresarios de la industria dando otras opciones”.

Esta publicación es parte de la serie Prohibición de plásticos el siguiente reportaje se presentará en los próximos días

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