AGUA DE SALTILLO, EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

En Saltillo el agua no llega igual para todos. Desde el inicio de la contingencia sanitaria, en el mes de marzo, la población se vio obligada a quedarse en casa; sin embargo, varias familias, en diversas partes de la ciudad, no contaban con este vital líquido.
Aguas de Saltillo, quien abastece el recurso, presentó problemas técnicos, causando la ausencia de tan necesario recurso en colonias del sur, centro y poniente de la ciudad por hasta 4 días, mismos en los que era indispensable el lavado de manos.

“Para cobrar son bien puntuales”, así se expresa Juan, mientras agita su arrugado recibo del agua, molesto de no tener servicio aún en horas de abastecimiento, “se corta y se recorta medio día”.

Ante la situación, la población comenzó a comprar garrafones de agua y a utilizarlos para su aseo personal como para la desinfección del hogar, debido a que el temor del coronavirus y la falta de agua agobiaban a la región.

Las quejas llegan a Aguas de Saltillo, una empresa mixta con participación municipal y privada. La paramunicipal se formó en el año 2001 al unirse el Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento de Saltillo (SIMAS) y la empresa española Aguas de Barcelona, a través de su filial Interagbar de México, hoy conocida como Suez Concesiones.

La creación de esta nueva empresa tenía la intención de mejorar el servicio de abastecimiento de agua en la ciudad, por lo cual se firmó el contrato por 25 años, dándole a la española el 49% de las acciones de la nueva firma.

Hoy, a 19 años de su creación, aún existe gente inconforme con el servicio, como es el caso de Dulce, ciudadana saltillense quien manifiesta tener problemas con su drenaje, el cual está tapado.

La joven preocupada, debido a que tiene hijos pequeños a quienes afecta el olor, llamó a un plomero, quien le avisó que debía revisar directamente con Aguas de Saltillo. Actualmente tiene alrededor de 10 reportes sin solucionar y menciona que incluso se le da fecha y hora en que acudirían a revisar su situación; no obstante, esto no llega a concretarse y su problema sigue sin resolverse.

El número de incidencias reportadas a la paramunicipal ha crecido durante los últimos años, con 94,977 durante 2018. Aún así la gente se acostumbra a la falta de agua y consigue sus tinacos y cisternas para abastecer su servicio, argumenta Rodolfo Garza.

Juan, nuestro vecino, también manifiesta estar afectado por las modalidades de pago, siendo que los multicajeros ya no aceptan los pagos y se debe ir a una de las sucursales o pagar comisión por el pago, “es un abuso” pronuncia el saltillense.

Refiriendo a la Organización de las Naciones Unidas, diariamente una persona requiere 20 litros de agua para abastecer sus necesidades básicas. Sin embargo el agua no llega a la totalidad de los hogares de la capital, en total el 98.71% de la población cuenta con agua potable, y el 98.10% con servicio de drenaje según reporta el último censo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). No obstante, la cifra saltillense es mayor al promedio de cobertura a nivel nacional y según el Consejo Nacional de Población (CONAPO), Saltillo contaría con un bajo índice de marginación.

Un desperdicio de agua

Durante el 2018, Aguas de Saltillo reporta haber producido 53,365 miles de metros cúbicos. Además, confirma que el agua distribuida aprueba los parámetros de calidad de instituciones como la Comisión Federal de Protección de Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) y la Entidad Mexicana de Acreditación (EMA), por lo que puede ser considerada como de calidad.

Con esos resultados la empresa ha iniciado campañas para inducir al consumo del agua directamente de la toma, como la campaña “De la llave es potable, ¡Tómala!” donde invitaba a la ciudadanía a mantener tinacos y cisternas limpias, pues el líquido es apto para el consumo humano.

Para confirmar la potabilidad del agua, la empresa cuenta con el “Certificado de Calidad Sanitaria de Agua” que otorga la Secretaría de Salud, indicando que cumple las normas de vigilancia y evaluación del agua para consumo humano. No obstante, resalta que la empresa existe desde el año 2001 y el certificado se obtuvo hasta 2015 como respuesta ante las quejas de la Asociación de Usuarios del Agua de Saltillo.

A pesar de ello, en ocasiones, el líquido simplemente brota de las calles y termina desperdiciado, durando hasta días en resolverse, en muchos de los casos.


Durante 2018 la red de distribución de Aguas de Saltillo registró 11,692 averías. Por problemas de la empresa paramunicipal se llevó agua en pipas a cerca de 45 colonias cada mes. Además, se llevaron 39,810 metros cúbicos de agua a 11 colonias donde no se tenía red de agua.

Con las fugas la eficiencia de la paramunicipal disminuye, pues si bien la eficiencia comercial es alta con un 98,70% de efectividad, la eficiencia física es del 75.80%, siendo menos lo facturado que lo producido de agua.

A ello la doctora Gloria Tobón, presidenta de la Asociación de Usuarios del Agua de Saltillo y exintegrante del Consejo Municipal de Aguas y Saneamiento (CIMAS), menciona que existe un derroche de agua en la capital coahuilense donde tanto los funcionarios como la población “han aprendido a vivir con las fugas”.

La doctora explica la eficiencia comercial tan alta debido a que en la facturación se considera igual cobro de 0 a 10 litros de agua, con la intención de cubrir gastos administrativos.

Otra de las principales molestias con el servicio de la paramunicipal es el abastecimiento desigual en la ciudad. En 2018 sólo 432 colonias de Saltillo tuvieron servicio continuo de agua, lo que representa al 50.89% de los usuarios del agua. El 48.58% de los clientes, tienen servicio los 7 días de la semana pero no de manera constante; mientras, según datos de la empresa, el 0.52% de los consumidores cuentan con abastecimiento solo 4 días de la semana.

Existen molestias por parte de la ciudadanía, pero antes de implementar cambios en el sistema de agua se debe conocer de dónde se obtiene el preciado recurso.

Saltillo forma parte de la región hidrológica-administrativa conocida como Río Bravo que, según la CONAGUA, reporta 9,776 millones de metros cúbicos concesionados para toda la región.

Gracias a ello, la presión hídrica en la región es de 76.1%, considerado de nivel de riesgo alto, siendo superior a la media nacional de 19.7% y ocupando el cuarto lugar en el indicador de presión; donde, en el país, el mayor nivel de estrés se encuentra en la zona del Valle de México

Las reservas de agua

Sumado al alto estrés hídrico de la región, en Coahuila el 31.6% de los municipios se encuentran en sequía; no obstante, Saltillo es considerado con poco riesgo para sequías según el Monitoreo de Sequía de la Conagua.

Actualmente, se contabilizan dentro del estado, en total, 28 reservas de agua subterránea, donde la ciudad de Saltillo se encuentra rodeada por los acuíferos mostrados a continuación.


Para el año 2018 se tenía una sobreexplotación de los acuíferos Saltillo Sur y Región Manzanera-Zapalinamé (en Arteaga, al oriente de la ciudad)

Al respecto, la doctora Gloria Tobón, defensora del agua en la ciudad, comentó que, en el país, se tienen más de 100 acuíferos sobreconcesionados. Para el caso de Aguas de Saltillo, los acuíferos utilizados, Saltillo - Ramos, Cañon Derramadero y Saltillo Sur son sobreexplotados, es decir, la extracción de agua es mayor a la recarga.

Sumado, la mayor afectación en los niveles de las reservas, se da en la zona de Zapalinamé con la caída más pronunciada, debido a que aporta la mayor cantidad de agua al municipio y lleva más tiempo siendo explotada.

Al publicarse en 2018 los datos del agotamiento del agua en la región, Jordi Bosh, gerente de Aguas de Saltillo, declaró que no existía una sobreexplotación en los acuíferos utilizados por la paramunicipal. Argumento que el estudio no era actual, por lo que no existía una sobreexplotación por la alta recarga que ha existido en los últimos años.

En sus declaraciones a la prensa, insistió en que la reparación de fugas en la ciudad, ha traído un incremento del caudal de agua que incrementa la eficiencia del servicio.

Como parte de las medidas para contrarrestar el agotamiento del recurso y su cuidado, la Agenda Ambiental del Municipio de Saltillo, publicada por el Instituto Municipal de Planeación Saltillo (IMPLAN) plantea la gestión ante la CONAGUA para la asignación de un caudal adicional del Acuífero Saltillo Sur.

De igual manera se espera reducir al máximo las fugas de agua y realizar obras de infraestructura verde en la Sierra de Zapalinamé y los arroyos de la zona urbana, con el fin de incrementar la recarga de aguas pluviales.

La agenda incluye fomentar la cultura del cuidado del agua con convenios con escuelas para promover el cuidado del recurso; así como el revisar los lineamientos para que las construcciones incluyan la infraestructura para la filtración.

De momento, los ciudadanos siguen manifestando sus molestias con Aguas de Saltillo, esperando se resuelvan los problemas en el servicio; pues, como comentó Dulce, una madre preocupada, “me afecta a mi y a mis vecinos”.

“Varias veces vemos el agua siendo desperdiciada, desde el vecino que lava el carro con la manguera hasta las fugas que pasan cada semana. El cuidar el agua es trabajo de todos” menciona Adrián, un joven estudiante preocupado por el agua que puedan tener en algún futuro sus hijos.

Las críticas continúan, así como también el agotamiento de las reservas de la ciudad. Juan se resignó a tener un tinaco para tener agua en cualquier momento. Dulce por otra parte pide más empatía en la empresa. “Que se pongan más en los zapatos de nosotros”, esa es la petición de una madre quien busca que la ciudadanía sea escuchada.



Extra


La española Aguas de Barcelona no solo se encuentra en la capital de Coahuila, sino que se encuentra en otras ciudades dentro del país, como en Veracruz, donde se le vinculó a la española con Odebrecht

Investigador


Alan Rivera

Diseño Web


Hugo Rico

Asesor de investigación


Guillermo Flores