Servicio Médico del Magisterio:

negocio familiar del dirigente del SNTE

Para Nora, derechohabiente de la Clínica del Magisterio en la ciudad de Saltillo, el Servicio Médico que atiende a los maestros de Coahuila está reprobado.

“Yo creo que no llega ni al 30 por ciento. Me dan nada más un médico familiar. Y falta mucho medicamento: del medicamento que pide uno, el 90 por ciento no hay”, calcula la trabajadora, entrevistada afuera del edificio ubicado sobre el Boulevard Antonio Cárdenas mientras espera ser atendida.

Por eso, explica Nora, “subrogan en las clínicas del hijo del secretario general. Don Bosco, y otra que está en Otilio González”.

Se refiere a las empresas de Alfonso Cepeda Garza, anestesiólogo originario de Coahuila e hijo de Alfonso Cepeda Salas, máximo líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), uno de los más poderosos en América Latina.

Desde 2016, el Instituto del Servicio Médico de los Trabajadores de la Educación ha firmado contratos y convenios de subrogación de servicios médicos, de limpieza y seguridad con al menos tres empresas que pertenecen a la familia Cepeda Garza.

Entre ese año y hasta 2021, según la información que de su página de transparencia, el Servicio Médico del Magisterio adjudicado contratos y convenios a Albora Grupo Empresarial de Capital Humano, Médica Integralis y Cevisal Integral, empresas cuyos socios son Alfonso Cepeda Garza e Iracema Yazmín Garza Ramos, hijo y esposa del líder nacional del SNTE.

Los contratos y convenios en los que el Servicio Médico ha establecido un pago fijo a las empresas de la familia Cepeda Garza suman 28.4 millones de pesos. Pero la mayoría fueron abiertos o acordaron el pago por servicio comprobado, por lo que no se conoce cuánto más han cobrado. Su adjudicación coincide con el ascenso en el SNTE del patriarca, Alfonso Cepeda Salas, y el desempeño en el servicio público de su hijo médico.

A pesar de que el Servicio Médico es un organismo público descentralizado de la administración estatal de Coahuila, algunos de esos contratos se adjudicaron sin haberse licitado o mediante licitaciones en las que participaron dos empresas de la familia del líder sindical, en contra de lo que establece la Ley de Adquisiciones del estado.

Y como el organismo no transparenta los expedientes completos de las licitaciones ni respondió las solicitudes de acceso a la información que se le hicieron, no fue posible comprobar que las empresas de los Cepeda Garza presentaran el manifiesto de no conflicto de intereses, que también exige la Ley cuando un proveedor es servidor público o tiene relación con algún funcionario público de influencia.

Además, la mayoría de los contratos con las empresas de Cepeda Garza fueron otorgados cuando el Instituto del Servicio Médico ya atravesaba por una crisis financiera.

A pesar de que el Servicio Médico paga a estas y otras empresas para que brinden consulta y medicamentos, hagan estudios diagnósticos y de laboratorio e incluso realicen cirugías de especialidad, por lo menos desde 2012 sus derechohabientes se quejan del desabasto de medicinas, según queda registro en medios de comunicación y en la recomendación 116/2014 resuelta por la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Coahuila.

Más recientemente, también se han suspendido los tratamientos de hemodiálisis, servicios de especialidad y faltan médicos generales durante turnos completos, asegura Esthela Guerrero, de la Coalición de Trabajadores de la Educación.

Nora, Esthela Guerrero y otras derechohabientes entrevistados en la ciudad de Saltillo para este reportaje dijeron que, para recibir algunos servicios de especialidad, la clínica del magisterio los deriva a Médica Bosco, un hospital que la familia Cepeda Garza construyó hace tres años y que opera junto con una farmacia y una cafetería. Sin embargo, el Servicio Médico no tiene registro de convenios, contratos o relación alguna con Alheira Corporación Integrada o Alheira Servicios Hospitalarios, razones sociales con las que Médica Bosco aparece registrada ante la Secretaría de Economía y el gobierno de Coahuila.

Las empresas de la familia Cepeda Garza no solo han recibido contratos del organismo estatal. Entre 2019 y 2020, la delegación del IMSS en Coahuila les entregó contratos por 8.5 millones, entre acusaciones de conflicto de interés y sin manifestar que Alfonso Cepeda Garza era médico del Hospital General de Zona número 2, según consta en el tabulador de sueldos publicado en la Plataforma Nacional de Transparencia.

Y entre 2020 y 2021, la delegación del ISSSTE en Coahuila le adjudicó directamente tres contratos de subrogación de servicios por un monto total de 1.6 millones de pesos.

El profesor Alfonso Cepeda Salas fue nombrado coordinador colegiado nacional de Administración y Finanzas del SNTE el 7 de diciembre de 2013. Meses después, su hijo, el médico Alfonso Cepeda Garza, constituyó con algunos socios dos empresas en Saltillo.

En abril de 2014 registró Médica Integralis, dedicada a la compra, venta, importación y exportación de equipos médicos, farmacéuticos y material de laboratorio, pero también a la construcción de todo tipo de inmuebles.

En julio creó Cevisal Integral, otra empresa dedicada a los equipos médicos, de laboratorio y farmacéuticos, construcción y todo lo relacionado con el ramo oftalmológico, en la que Cepeda Garza está asociado con su esposa y su madre, la profesora Iracema Yazmín Garza Ramos.

Y un año después, en noviembre de 2015, Alfonso Cepeda Garza registró en Monterrey Albora Grupo Empresarial. El objeto social de la empresa es amplio: lo mismo brinda servicios de limpieza que de recursos humanos; elabora dictámenes financieros, presta servicios contables y de auditoría, fabrica empaques, tramita registros de marca, construye y remodela inmuebles o realiza trabajos de topografía.

Con esas tres empresas, el Servicio Médico del Magisterio firmó seis convenios y seis contratos entre 2016 y 2020, además de adjudicar un contrato más en diciembre de 2021.

En marzo de 2016, firmó un convenio con Médica Integralis para subrogar los servicios de hemodinamia de la clínica de Saltillo. Según el catálogo que Médica Integralis anexó al convenio, los estudios tenían costos de entre mil 40 y 300 mil pesos.

Al año siguiente, Alfonso Cepeda Garza apareció como funcionario del Servicio Médico. En la Plataforma Nacional de Transparencia, ese organismo reporta que el anestesiólogo cobró como médico especialista durante el primer trimestre de 2017.

El 14 de marzo de 2017, firmó un segundo convenio de vigencia indefinida con Médica Integralis. Esta vez, el Servicio Médico se comprometió a pagar 240 mil pesos mensuales (2.8 millones de pesos anuales) a la empresa por los servicios de limpieza de la clínica de Saltillo.

Dos semanas después, el 31 de marzo, Médica Integralis firmó el tercer convenio mediante el cual el organismo le subrogó los “estudios y procedimientos de atención a todas las especialidades, procedimientos quirúrgicos de hemodinamia y servicios subrogados a áreas de hospital como insumos médicos, material de curación, medicamento, etc.” El catálogo anexo al contrato incluye servicios con costos desde 548 pesos hasta 498 mil.

El único contrato de prestación de servicios con esa empresa se firmó el 12 de junio de 2017. El Servicio Médico declaró que la clínica de Monclova requería el servicio de exploración y diagnóstico radiológico, pero no tenía recursos para prestarlo. Contrató a Médica Integralis para hacerlo y aunque la empresa se dedica a la compraventa de aparatos médicos, tampoco contaba con la tecnología adecuada para brindar el servicio: una cláusula del contrato, se comprometió a “realizar la compra e instalación de un tomógrafo de 16 cortes marca Siemens en clínica Monclova”.

De acuerdo con esa cláusula, el Servicio Médico otorgaría en comodato un espacio en la clínica Monclova para que la empresa instalara el tomógrafo que adquiriera. Transcurridos 10 años, la compañía lo donaría al organismo público descentralizado. Los estudios diagnósticos que ofrecería tenían costos de entre 1,312 hasta 11,020 pesos, según el catálogo anexado al contrato; sobre esos precios, el Servicio Médico retendría a los beneficiarios un 20% para “mejoramiento de los servicios de salud a su cargo”.

A diferencia de otras contrataciones realizadas mediante concurso, en los antecedentes del contrato no se menciona que haya sido licitado. En los registros públicos del Servicio Médico del Magisterio tampoco existe evidencia de un proceso de compra vía licitación.

El mismo 12 de junio, el Servicio Médico firmó otro contrato con Cevisal Integral, para subrogarle el servicio de oftalmología en la clínica de Torreón, con precios preferenciales para los derechohabientes. Según el catálogo que la empresa de Alfonso Cepeda Garza anexó al contrato, los procedimientos disponibles tenían costos desde los 60 hasta 23,200 pesos. Tampoco hay registro de que este contrato se haya licitado.

El 1 de julio, Médica integralis firmó un nuevo convenio de vigencia indefinida con el Servicio Médico del Magisterio, para brindar asesorías médicas. El contrato, que establece un pago de 104 mil pesos mensuales (1.2 millones de pesos anuales) a la empresa, no detalla las características de dichas asesorías ni en qué lugar se prestarán.

Días después, Médica Integralis firmó otro convenio. El 24 julio de 2017, el Servicio Médico le encargó proveer suministros y rentar equipo quirúrgico a la clínica de Torreón. La renta de los kits quirúrgicos costaba entre 17 mil y 585 mil pesos por cirugía.

En 2018, año en que Alfonso Cepeda Salas se convirtió en el líder nacional del sindicato de maestros, el Servicio Médico del Magisterio reportó dos contratos con las empresas de su hijo.

El 1 de enero de 2018, firmó con Albora Grupo Empresarial un contrato abierto de compra venta con un monto máximo de 5.5 millones, para que prestara los servicios de “limpieza, seguridad y vigilancia” en la clínica de Saltillo. Dos semanas después, el 15 de enero de 2018, Cevisal Integral fue contratada para prestar servicios de oftalmología en la ciudad de Saltillo con costos de entre 80 y 12 mil pesos. No hay evidencia de que estos contratos se hayan concursado.

El 13 de febrero de 2019, el Servicio Médico otorgó a Albora otro contrato de servicios de limpieza, seguridad y vigilancia, ahora por montos desde 4.5 hasta 6.5 millones de pesos. Y un año después, otro contrato idéntico.

A finales de 2020, en noviembre, el Servicio Médico otorgó un nuevo contrato a Albora Grupo Empresarial para prestar servicios seguridad y vigilancia durante todo 2021, por un monto máximo de 2.8 millones de pesos.

Las empresas de Alfonso Cepeda Jr. continuaron recibiendo recursos del Servicio Médico en 2021. En marzo, Médica Integralis firmó un nuevo convenio para prestar servicios médicos y quirúrgicos de hemodinamia con costos desde 1,040 hasta 498 mil 800 pesos por procedimiento.

Y el 6 de diciembre, Albora fue la única empresa que participó en la licitación del servicio de seguridad y vigilancia para la clínica de Saltillo, el cual se le adjudicó por 240 mil pesos mensuales (2.8 millones de pesos anuales). El contrato firmado no estaba disponible al cierre de este reportaje.

El Servicio Médico de la sección 38 no reporta contrato o convenio alguno con las razones sociales de Alheira. Sin embargo, las y los derechohabientes entrevistados para este reportaje aseguran que frecuentemente son derivados a ‘Médica Bosco’ para recibir algunos de los servicios que la clínica de Saltillo no brinda directamente.

En noviembre de 2016, Alfonso y Héctor Iram Cepeda Garza, junto a su madre Iracema Yazmín Garza constituyeron Corporación Alheira Integrada. Con domicilio en Monterrey, el objeto social de la compañía era el diseño, construcción y comercialización de inmuebles, así como “el establecimiento, organización y administración de Centros Médicos Especializados” y los servicios especializados de salud.

Cinco meses antes de que Alfonso Cepeda asumiera la secretaría general del CEN del SNTE, su esposa e hijos constituyeron tres empresas más:

  • 1) Alheira Medicina Avanzada: su objeto social es la distribución, importación, exportación, comercialización, consignación y promoción de vitaminas, suplementos y medicamentos, incluyendo derivados de la cannabis o marihuana para uso medicinal, la importación y exportación de equipo médico y de laboratorio.
  • 2) Alheira Servicio Operativo: dedicada a servicios administrativos, contables, fiscales, jurídicos y de recursos humanos.
  • 3) Alheira Servicios Hospitalarios: servicios de hospital, laboratorio, Rayos X, farmacia, ambulancias y otros servicios relacionados con la salud.

Entre 2019 y 2021, Alheira Servicios Hospitalarios recibió al menos cinco contratos por 8.6 millones de pesos de las delegaciones del IMSS y el ISSSTE en Coahuila, mientras que Cevisal Integral recibió por lo menos tres contratos de subrogación del IMSS hasta por 1.6 millones de pesos, de acuerdo con la plataforma Quién es Quién Wiki, que aglutina las contrataciones públicas del gobierno federal.

En 2020, la delegación del ISSSTE en Coahuila adjudicó directamente a Alheira Servicios Hospitalarios un contrato de subrogación de tomografías simples, contrastadas y angiografías durante el segundo semestre de ese año, hasta por 99 mil 760 pesos.

En 2021, la empresa ha recibido dos adjudicaciones directas más. El 11 de enero, el ISSSTE le subrogó otra vez las tomografías para el primer trimestre del año por 87 mil pesos y en agosto los servicios de medicina nuclear PET Scan, con vigencia del 20 de agosto al 31 de diciembre de 2021, por 1 millón 480 mil 160 pesos.

Por su parte, el IMSS le adjudicó paquetes de las licitaciones públicas del servicio subrogado de laboratorio de 2019 y 2020, uno por más de 6 millones de pesos y el otro por 894 mil 646.52 pesos.

En esas mismas licitaciones también resultó ganadora Cevisal Integral. De la primera licitación, el fallo adjudicó a la empresa de oftalmología una partida de 824 mil 821.32 pesos; de la segunda, una por 692 mil 056 pesos. La Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público, que rige las compras y contrataciones de las dependencias federales, permite que empresas que compartan accionistas o representantes legales participen en un mismo proceso de contratación, siempre y cuando no compitan por la misma parte del contrato.

Adicionalmente, el IMSS adjudicó directamente a Cevisal Integral un contrato por 94 mil 63.24 pesos para realizar estudios diagnósticos.

Los datos de Quién es Quién Wiki se verificaron en Compranet. Los contratos que el IMSS adjudicó en la licitación E276-2019 a Alheira y en la licitación E61-2019 a Cevisal no estaban disponibles. Se le solicitaron vía transparencia y aunque oficinas centrales los puso a disposición en la delegación Coahuila, vencido el plazo de prórroga y hasta el cierre de este reportaje, no los había entregado.

El contrato adjudicado a Alheira en la licitación para el servicio de laboratorio para 2020, por más de 6 millones de pesos, fue impugnada ante el Órgano Interno de Control por Clínica Santa Elena, otra de las empresas que concursó. La empresa inconforme alegó que Alheira había incumplido con requisitos de la convocatoria y que el Coordinador de Prevención y Atención a la Salud, que participó en dos juntas de aclaraciones y el fallo de la licitación, tenía relación familiar y de negocios con uno de los socios de Alheira.

La Secretaría de la Función Pública desechó la queja de Clínica Santa Elena porque la presentó el 8 de enero de 2020, un día después de vencido el plazo. En septiembre de 2021, la SFP ordenó al Órgano Interno de Control del IMSS Coahuila investigar el presunto vínculo entre Covarrubias del Bosque y los Cepeda Garza, sin que hasta el momento el médico aparezca sancionado en el registro de Servidores Públicos.

En la Plataforma Nacional de Transparencia y el Sistema Declaranet hay documentos que identifican al doctor Alfonso Cepeda Garza como médico no familiar del IMSS en Coahuila. en las dos modificaciones a su declaración patrimonial y de intereses hechas en 2021 no hace mención de las empresas que tiene ni reporta ingresos recibidos a través de ellas.

El Servicio Médico del Magisterio

El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) es uno de los más poderosos de América Latina. Con 1.7 millones de personas afiliadas en todo el país, según sus propios datos, su gremio supera la población completa de estados como Zacatecas o Aguascalientes.

Originario del municipio coahuilense de Arteaga, Alfonso Cepeda Salas asumió la dirigencia nacional del SNTE en noviembre de 2018, tras la licencia definitiva de Juan Díaz de la Torre. Aunque originalmente encabezaría el sindicato de forma interina, fue ratificado para concluir el periodo de Díaz de la Torre en 2024.

Con Díaz de la Torre a la cabeza, el sindicato de maestros apoyó la candidatura presidencial de José Antonio Meade en 2018. Por eso se criticó que, tras asumir la dirigencia del SNTE, Cepeda Salas asumiera una postura de acercamiento con el presidente electo Andrés Manuel López Obrador.

Ya como presidente, Cepeda Salas ha seguido apoyando las políticas de López Obrador en materia educativa; sobre todo, el regreso a clases presenciales en medio de la pandemia por Covid-19. Ese respaldo, han escrito columnistas como Enrique Aranda, se debería a que las empresas de su esposa e hijos y su patrimonio están bajo investigación de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda.

Para L, un profesor que conoce a Alfonso Cepeda desde sus tiempos de estudiante y quien pidió resguardar su identidad, la cercanía del dirigente con el mandatario es una muestra de su institucionalidad.

“El ser institucional del profesor Cepeda Salas, bueno, eso no cabe la menor duda. Pienso que él es institucional, independientemente de sus ideas. Más que ser seguidor incondicional del presidente, es un negociador con el presidente”, dice L.

Según el profesor L, Alfonso Cepeda Salas es “una persona muy entregada a su familia, muy entregado a sus hijos, muy de educar con el ejemplo”.

Cuando Cepeda encabezó la sección 38, de 1995 a 1998, recuerda el maestro, “había mucha mucha interacción con los profesores y las familias. Hubo mucho crecimiento en la parte sindical, el sindicato se volvió más humanitario”.

Desde entonces, dice, su estilo sindical era el opuesto al de los líderes de antaño: nunca se comportó como político ni es inaccesible para el propio gremio magisterial.

Incluso, asegura, el Servicio Médico del Magisterio estaba al mismo nivel que cualquier clínica particular.

Esthela Guerrero, pensionada de la Universidad Antonio Narro e integrante de la Coalición de Trabajadores de la Educación, considera que ahora que Cepeda es dirigente nacional, eso ha cambiado.

“La familia del profesor Alfonso Cepeda Salas construyó un hospital… se llama Bosco, el lugar a donde ahora canalizan todo. Es un convenio entre la Sección 38 y la familia del profesor Cepeda Salas. Ahí hay intereses políticos y de grupo muy fuertes, por eso el servicio del magisterio prácticamente está nulo, porque están tratando de capitalizar a esa familia”, acusa.

Sin embargo, la pensionada señala que la crisis del Servicio Médico del Magisterio comenzó desde 2006, cuando el entonces gobernador Humberto Moreira entregó el control del organismo a la sección 38, liderada por su hermano Carlos Moreira.

“Cuando el profesor Carlos Moreira entra a la Secretaría General de la 38, el servicio médico operaba con mucha calidad y tenía un superávit en sus finanzas y es en esa época en que empieza a fallar el servicio médico y es cuando empezamos nosotros a tener problemas con el abasto de medicamentos”, dice.

Desde entonces, el desabasto de medicamentos ha sido una queja permanente de la derechohabiencia. Pero el declive en la calidad de la atención se ha extendido, asegura la pensionada:

“Quitaron todos los tratamientos de diálisis. Para una persona que está siendo dializada, que le hayan suspendido su servicio de diálisis es una situación muy grave. Luego tienen que cubrirlas con sus pensiones y entonces al trabajador, al pensionado, un gran porcentaje de su pensión se le va en comprar todo lo que se necesita para una diálisis porque ya no hay en la clínica del Magisterio”, ejemplifica.

Sara, otra beneficiaria, se muestra más benevolente: “hay detallitos con los medicamentos, que a veces no hay porque son de patente y los tienen que mandar comprar para las personas que tienen tratamientos médicos, por ejemplo los de cardiología, traumatología, angiología, los diabéticos, los de lupus y cáncer”

Los contratos otorgados las empresas de la familia Cepeda Garza comenzaron al mismo tiempo que las protestas de trabajadores y pensionados que, desde 2016, acusaron al entonces gobernador de Coahuila y hoy líder de fracción del PRI en la Cámara de Diputados, Rubén Moreira, de desviar 400 millones de pesos del Servicio Médico del Magisterio, provocando el declive en la atención y la quiebra de las clínicas.

La decadencia en los servicios ha ahondado la crisis del Servicio Médico. La Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, por ejemplo, mantiene retenido un pago de 50 millones de pesos de cuotas entregará hasta que mejore la atención. El último balance presupuestario disponible en la página del organismo y una auditoría realizada a sus números reflejan un déficit de 66 millones de pesos y cuentas por cobrar que superan los 584 millones de pesos.

El Servicio Médico para los Trabajadores de la Educación se creó en 1960 como parte del sistema de seguridad social para el magisterio de Coahuila.

Por ley, es un organismo público descentralizado de la administración pública estatal: cada mes recibe cuotas del Gobierno del Estado, la Universidad Autónoma de Coahuila, la Autónoma Agraria Antonio Narro y la sección 38, que actualmente son el 16% mensual de los sueldos, compensaciones, prestaciones, etc. Adicionalmente, los trabajadores beneficiarios aportan un 3% mensual de sus sueldos y el instituto recibe ingresos por los servicios que presta a particulares y por los convenios que firme con el gobierno estatal.

En la práctica, es operado y administrado por la sección 38 del SNTE, una de las tres secciones de ese sindicato en la entidad y que impulsó su creación hace 60 años.

*El profesor Alfonso Cepeda Salas declinó conceder una entrevista para este reportaje por cuestiones de agenda. Hasta el cierre de la edición, el Dr. Alejandro Treviño, titular del Servicio Médico, y el Dr. Alfonso Cepeda Garza no habían respondido a la petición de entrevista.