EL FMI PRONOSTICA UNA CAÍDA DEL CRECIMIENTO EN LATAM DEL 6.2%: EL CASO DEL CARIBE

Con pronósticos aún más bajos para el crecimiento en Latinoamérica y el Caribe, el FMI estudia el caso de los países del Caribe y extiende sus intenciones de apoyo económico a cualquier país.

El 21 de abril de 2020 el Fondo Monetario Internacional (FMI) había pronosticado una caída del -5.3% en cuanto a crecimiento para América Latina y el Caribe.

No obstante, el 29 de abril, ocho días después, la nueva cifra pronosticada por el FMI se encontraba en -6.2% debido al efecto de la pandemia por COVID-19; principalmente por la caída del turismo que trajo como consecuencia cierres de fronteras y bloqueos

Este es el caso del Caribe, que a la fecha registra más de 1,000 pacientes contagiados de coronavirus; número que podría incrementar debido a las deficiencias con las que cuenta el sistema de salud de la región. A esto se le suma la temporada de huracanes que se encuentra cerca, por lo que el panorama para el Caribe podría empeorar los resultados de la crisis económica que se avecina.

Según datos del FMI la mayor parte del empleo y del Producto Interno Bruto (PIB) del Caribe se basan en el turismo, esto en un 50% hasta un 90%; principalmente de turistas que provienen de países como Estados Unidos y de varias partes de Europa.

Debido al cierre de fronteras, la cancelación de vuelos, de reservaciones hoteleras y de resorts, muchos trabajadores han tenido que buscar otro empleo fuera del sector.

Empero, este problema podría alargarse incluso después de la pandemia. El FMI considera que se podría dar un factor de miedo, en el cual, aunque el riesgo sanitario haya pasado, los turistas evitarían viajar por temor a contagiarse, lo que aletargará la recuperación económica. 

Además del impacto en el turismo, la caída en los precios de los productos básicos está afectando a los exportadores en Guyana, Surinam y Trinidad y Tobago que exportan este tipo de mercancías, resultando en una caída en los ingresos fiscales.

Por otro lado, las compañías de energía pueden recortar los planes de producción debido a la baja demanda por parte de una contracción en las actividades manufactureras globales. Al respecto, el FMI considera que los países importadores de petróleo podrían amortiguar el choque debido al bajo precio por barril.

Por otra parte, las remesas representan el 7% de la producción del Caribe y el 15% del PIB en Haití y Jamaica; sin embargo, gracias a la recesión profunda por parte de Estados Unidos y el Reino Unido, se espera que los flujos de remesas a la región disminuya de manera drástica.

En este contexto, la gran dependencia a los bienes importados en el Caribe es un problema, debido a las interrupciones de las cadenas de suministros, que podrían afectar los proyectos de capital debido a la restricción a la entrada de materiales y mano de obra, así como poner en peligro la seguridad alimentaria y sanitaria al retrasar la entrega de alimentos y equipos y suministros médicos.

Los países que componen el Caribe, han demostrado que están adoptando planes de contingencia y preparación en contra de la pandemia, pero según el FMI, para garantizar que el virus se contenga con éxito, será vital continuar con las pruebas masivas y el rastreo de contactos, mientras se asignan recursos adecuados a los hospitales y centros de salud.

Lo negativo, es que la mayoría de los países del Caribe tienen un margen de gasto limitado en sus presupuestos para contrarrestar el impacto económico de la pandemia, por lo que resulta menester dirigir los recursos dentro del espacio de políticas disponibles hacia las personas y las empresas más afectadas por la pandemia para proteger los medios de vida y llegar a una pronta recuperación. 

Además se necesitarán más medidas fiscales, monetarias y de alivio crediticio dependiendo de la efectividad de las medidas de contención y de cómo se recupere la demanda de turismo, según el FMI.

El FMI está involucrando activamente a los países del Caribe para ofrecer asesoramiento y asistencia en materia de políticas, especialmente a aquellos con necesidades financieras urgentes para hacer frente a la pandemia.

También estamos trabajando estrechamente con el Banco Mundial, el Banco de Desarrollo del Caribe y otros socios regionales para explorar soluciones y enfoques innovadores para ayudar a los países del Caribe a superar los desafíos y allanar el camino hacia la recuperación económica. Como siempre, el FMI respaldará a los países del Caribe al brindar asesoramiento sobre  políticas y apoyo financiero, y juntos enfrentaremos esta crisis y saldremos más fuertes.

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