ASÍ ES LA PRISIÓN DE «EL CHAPO»

El 17 de julio del 2019 se condenó al famoso narcotraficante mexicano, Joaquín Guzmán Loera “El Chapo” a cadena perpetua. La sentencia se dictó en Nueva York, donde el capo de la droga fue encontrado culpable de varios delitos, entre ellos el de tráfico de drogas. El narcotraficante pasará lo que le reste de vida, en una prisión de máxima seguridad de los Estados Unidos, llamada ADX Florence.

La prisión se encuentra cerca de las rocallosas, una cordillera de montañas que atraviesan verticalmente el occidente de Estados Unidos, en concreto en el estado de Colorado.

En un paraje desolado, y a la mitad del desierto, se erige imponente el centro penitenciario de máxima seguridad ADX, una prisión diseñada a prueba de cualquier fuga, conocida como “El Alcatraz de las Rocallosas” en obvia alusión a la ya famosa prisión de máxima seguridad ubicada cerca de la costa de San Francisco, California.  

Los peores y mas peligrosos criminales se encuentran recluidos en esta prisión, aquellos que están mas allá de la redención, sujetos que, de alguna forma u otra han intervenido directamente con la supremacía e intereses de los Estados Unidos de Norteamérica. Terroristas y narcotraficantes forman la mayor parte de la población de reos, extremistas religiosos y capos de la droga, espías soviéticos y asesinos en serie, la maldad encapsulada en pequeñas celdas de concreto.

3.5×2 metros, es el único espacio que poseen los reos en sus celdas, dentro de las cuales pasan 23 horas al día entre cuatro paredes frías y vacías, y la única hora de esparcimiento con la que cuentan, sirve para ejercitarse en un cuarto sin ventanas, o para tomar el sol dentro de una jaula de acero; cuentan también con un baño de metal, una cama de concreto con apenas un colchón y unas sabanas, una pequeña mesa y un banquillo de hormigón, así como un televisor en blanco y negro que solamente transmite servicios religiosos, o clases sobre temas en específico, y el único contacto con el mundo exterior es una pequeña ventana desde la cual, la luz solar entra a duras penas y desde donde solamente se alcanza a divisar una porción del cielo azul y no más.

Celda de ADX Florence. Foto: infobae

INFIERNO EN LA TIERRA

Los reos durante el día y la noche gritan casi hasta reventar sus cuerdas vocales del esfuerzo, golpean las paredes y las puertas de sus celdas, sienten que el aire les falta, abrumados por sentimientos de claustrofobia y frustración; poco a poco emprenden un descenso a la locura. No hay solución psiquiátrica, dejaron de prescribirles medicamentos para tratar el desorden bipolar, pues la droga los hacia sentir bien momentáneamente y en aquel lugar ellos estaban pagando un castigo, no es un sitio para la felicidad, no rest for the wicked, una cárcel infernal. La única alternativa para mantener la sanidad mental se traduce en ejercitarse sin parar, hasta que el cuerpo caiga desfallecido por el esfuerzo; los reos en su ociosidad y con la esperanza de volver a sentir algo, realizan cortes en sus brazos y a su cuerpo, solo para que eventualmente sean sometidos y amarrados por los guardias a sus camas, en un intento no de protegerlos de su locura, si no mas bien de perpetuar el castigo. 

La humanidad no tiene cabida en este lugar, la rehabilitación es un concepto inexistente, entre más tiempo pasan dentro, la enfermedad mental de los reos se acrecienta, se vuelve mas severa, algunos pierden la noción de quienes son, y en los peores casos, muchos no están seguros si quiera que existen. Entonces, comienza el recuento de lo inhumano, reos que devoraron navajas de afeitar debido a la frustración, algunos que fueron amarrados a sus camas por días, o inclusive semanas, recostados sobre sus propios desperdicios, y allí en lo oscuro de una celda se presenta un reo que engullía sus propias heces fecales. Solo dos psicólogos y un psiquiatra están a cargo de los problemas psicológicos de toda la prisión, la sanidad mental dista mucho de ser una prioridad. 

ADX Florence. Foto: El Sol de México

Los intentos de suicidio no son poco comunes, en alguna ocasión, uno de los reos se cortó la garganta con una navaja de afeitar, el cual después de haber sido estabilizado fue regresado a su celda a limpiar su propia sangre. ¿Cómo librarse de una fortaleza diseñada para nunca salir? Las únicas dos opciones son escapar de la realidad, o escapársele a la vida. Almas perdidas en un intrincado complejo de acero y hormigón, vidas las cuales no gozan de su dignidad humana, ecos de arrepentimiento y respuestas sin perdón, no hay más que eso en este lugar, y cual sentencia dantesca la advertencia invisible es: “¡Oh vosotros los que entráis, abandonad toda esperanza!”

SIN LUGAR PARA DERECHOS HUMANOS

Amnistía Internacional, una organización sin ánimos de lucro que vela por la defensa de los DDHH contenidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos y así como otros tratados en la materia, emitiría un reporte tocando el tema de las violaciones a derechos dentro de la cárcel de máxima seguridad ADX, en donde se centraría en el punto del confinamiento solitario y sus consecuencias en la salud física y mental de los reos, aseverando que los E.U.A. se presentan como prácticamente uno de los pocos países que aun siguen utilizando este modo de castigo.

Amnistía Internacional. Organismo defensor de DDHH

La investigación de Amnistía Internacional arrojó que dentro de esta prisión los privilegios son prácticamente inexistentes, un reo puede pasar hasta 8 años consecutivos en completo confinamiento, sin contacto alguno con el exterior, y sin ningún tipo de relación humana. Inclusive reos que por alguna razón milagrosa consiguen un trato mas digno, quedan con secuelas psicológicas severas por todo el tiempo en tan duras condiciones inhumanas. 

No hay transparencia alguna en ADX, las autoridades estadounidenses prefieren mantenerlo todo en un completo secretismo, no hay cabida para organismos de derechos humanos, y si llega a haberla, cualquier visita es severamente restringida. La información con la que se cuenta es debido a documentos de la corte, por demandas interpuestas en contra de autoridades americanas, o inclusive por los relatos de algunos reos que han logrado comunicarse con el exterior gracias a sus abogados. 

Está es la prisión en la cual Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo” pasara el resto de su vida, un lugar oscuro y sin retorno.

INFOMACION: EL UNIVERSAL, NEW YORK TIMES, AMNISTÍA INTERNACIONAL

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