PERO ÉSTA ES UNA VOZ EN MARCHA. LAS MUJERES DENUNCIAN LO QUE NO LES GUSTA.

Con una combinación de un poema de Jaime Sabines y música jarocha, teatro y bailes africanos, en el Centro Cultural Helénico se presentó la pieza dancística Pero ésta… es una voz en marcha, como parte del Festival por Igualdad.

Fue dirigida por Paula Herrera Martínez; la coreografía fue Laura Zúñiga González; asesoría dramática de Marcela Guzmán Munguía; asesoría en danza africana de Lamine Thiam, y la música de Mono Blanco, Los Utrera y La Lengua, entre otros créditos.

En el acto, Samantha Contreras, una de las bailarinas del colectivo Danzariega, dejo en claro que “para nosotras nuestro zapateado es nuestra voz, nosotras decidimos que esta es la manera en que deseamos gritar y decirle al mundo lo que miramos; lo que no nos gusta: la violencia contra las mujeres. Nosotras, todas, somos bailarinas de folclor, y quién dijo que el folclor no puede hablar del México de hoy, ¡claro que puede!”.

Al inicio, con el sonar natural de la jarana, parecía que la representación dancística llevaría al público a un baile de alegría, pero la situación en el escenario fue tornando en el camino contrario.

Las jaranas dieron paso a sones tristes y diálogos en el escenario que revelaron el mensaje de pérdida, de ausencia, de tristeza, de rabia y el dolor que las mujeres del colectivo Danzariega no quisieron que pasara por alto en los espectadores y por eso zapatearon como quien quiere llegar al corazón de un pueblo.

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