LA CULTURA COMO ELEMENTO DE CAMBIO SOCIAL

La cultura es una amalgama de interpretaciones y abstracciones arraigadas en el colectivo humano, un conjunto de tradiciones y expresiones que de alguna manera u otra son el reflejo de nosotros mismos, la cultura crea conexiones entre ideologías y grupos sociales. Un instrumento para la paz, para el impulso de la economía y para la comunicación, dentro de ella podemos encontrar modos de vida, religiones, ciencia, vanguardismos, arte, literatura, música, idioma, etcétera. Todo aquello que sea creado por el ser humano, originado de su universo mental es cultura.

De esta manera podemos asegurar que la cultura nace de la sociedad y de su historia, representa un conjunto de valores y normas, así como estilos de vida, acciones y percepciones que provienen de un colectivo social. De esta manera resulta obvio declarar que la cultura tiene una presencia muy fuerte dentro de los ámbitos políticos y gubernamentales. Dentro de esta acotación es importante recalcar que la cultura no es simplemente un medio para llegar a un fin, el hecho de que la misma tenga peso social, no significa que pueda diluirse para solamente cubrir propósitos políticos.

La implementación de la cultura para la realización de un cambio político y social debe realizarse a conciencia, evitando así que la misma caiga en la trivialidad, en el estereotipo o el simplismo, protegiendo precisamente lo que la hace cultura.

Dentro de un mundo globalizado, la implementación de estrategias culturales para realizar un cambio se vuelve algo indispensable. Usando la cultura como base y como punto de inicio se pueden desarrollar soluciones a problemas sociales. Una de las estrategias para un cambio está en la promoción de aspectos culturales. La puesta en escena de música, teatro, cine, y artes escénicas es una gran herramienta para visibilizar problemas sociales y a partir del conocimiento de los mismos, encontrar mecanismos para solucionarlos. 

A su vez, dentro del ámbito político/económico, la cultura tiene una participación muy activa, debido a que junto con las industrias creativas son sectores con altos índices de crecimiento económico. 

Como lo hemos visto, la cultura no solamente se trata de un simple acto exhibicionista o de entretenimiento, es un factor clave para el desarrollo humano, tanto anímico como global. Es importante tomar en cuenta que, a pesar de que el factor económico influye mucho en la cultura, esta misma no debería ser solamente un instrumento para el enriquecimiento; el criterio y el balance entre los objetivos económicos, educacionales y recreativos debe encontrarse. 

EN MÉXICO, UNA LUCHA CULTURAL CONTRA LA VIOLENCIA

En nuestro país, la secretaria de Cultura federal, Alejandra Frausto, entiende muy bien el poder de cambio que tiene la cultura, habiendo implementado un proyecto de Cultura Comunitaria, mismo que inició operaciones en Tlaxcala el pasado 25 de febrero. 

Dentro del programa, se utilizó el concepto del arte como poder de la transformación de la realidad, que tuvo como objetivo trabajar con las personas en situación de vulnerabilidad y violencia de los municipios del estado mencionado, acercarlos a la cultura y a través de ella, cambiar concepciones y pensamientos acerca de la realidad contextual y violenta en la que se desenvuelven. 

El objetivo: promover una cultura de paz, poder hacer de una población dividida una comunidad, donde la gente recobre su confianza y su seguridad. En una entrevista, para el medio ADN Opinión, la secretaria de Cultura mencionó lo siguiente con respecto a sus estrategias culturales: 

“(…) hacíamos proyectos que eran caravanas culturales, desde música, teatro, literatura, además dejábamos algo en estas comunidades donde prácticamente la infraestructura cultural es nula”

“te hablo de lugares donde la violencia copta a la comunidad y una vez que se oculta el sol, nadie sale a la calle”

“que la gente haga arte (…) generar procesos culturales (…) que no han tenido el protagonismo que deben de tener”

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