EL INAH Y SUS ESTRATEGIAS DURANTE LA PANDEMIA

Desde principios de abril, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha tenido que enfrentar más de una docena de incendios que pusieron en peligro zonas arqueológicas del sureste del país, específicamente las de Oxkintok, Xcabal y Kohunlich.

En el marco de la contingencia, el director del INAH, Diego Prieto, mencionó que han sido muy cuidadosos de atender todas las disposiciones sanitarias; desde el 20 de marzo, en coordinación con la Secretaría de Cultura, la institución suspendió todo tipo de actividades relacionadas con el equinoccio de primavera en zonas arqueológicas de mayor afluencia para evitar concentraciones de personas.

Actualmente se mantienen activas las labores relativas a la protección legal y técnica del patrimonio arqueológico e histórico. Otra de las actividades que ha mantenido el INAH en el marco de la contingencia es el cuidado de bienes en laboratorios y recintos que puedan suponer un riesgo para la conservación de las piezas. “.

Aunque el INAH ha cerrado sus recintos, sus escuelas han establecido modalidades para mantener vínculos a distancia con los alumnos.

Las actividades que no se interrumpieron

Diego Prieto añade que han logrado que se restituyera el reconocimiento como posgrado de excelencia de la maestría en Antropología Física de la Escuela Nacional de Antropología e Historia.

Se ha priorizado el trabajo de gabinete, Hoy en día el trabajo de gabinete tiene que ver con el análisis de materiales.

Prieto reconoce que hoy en día es difícil pensar en un trabajo de campo presencial y más complicado considerar excavaciones arqueológicas que involucren la movilización de grupos de trabajadores.

Pensando en una etapa posterior a la contingencia, el director menciona que ya hay investigadores de Morelos, Guerrero y Sonora que han planteado estudios históricos sobre los efectos y desenvolvimiento de la pandemia.

Sobre la extinción del Fideicomiso para el Fomento y la Conservación del Patrimonio Cultural Antropológico, Arqueológico e Histórico de México (Fideinah), Prieto aclaró que nunca implicó un apoyo económico específico.

Anunció que se tomarán previsiones, año con año, para que el el presupuesto del INAH contemple un apartado destinado a la inversión y obra pública.

Diego Prieto menciona una renovación de su política de investigación que permita a la institución brindar respuestas a la reactivación general de la vida social, cultural y económica del país. “Se nos abre la oportunidad, como en cualquier crisis, de la renovación”.

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