SIERRA DE ZAPALINAMÉ: UN SANTUARIO DIGNO DE PROTECCIÓN

La Sierra de Zapalinamé es de gran importancia, ya que provee más del 30% del agua potable que se consume en nuestra ciudad y ayuda a regular el clima.

A pesar de que la sierra es una zona natural protegida y fuente de vida para los saltillenses, no se le ha tratado con el respeto que se merece.

Zapalinamé fue decretada el 15 de octubre de 1996 con el carácter de Zona Sujeta a Conservación Ecológica por el Gobierno del Estado de Coahuila.   

Con este decreto, se pretende proteger una superficie de 25, 768 hectáreas, en el sureste de Coahuila, ocupando parte de los municipios de Saltillo y Arteaga.

La Sierra de Zapalinamé es un lugar fascinante que ofrece una extensión de hermosos bosques, los cuales albergan asombrosos habitantes como el oso negro, el puma, el venado cola blanca y la codorniz arlequín; además de especies tan inesperadas como la guacamaya enana, entre otros.

Hace un año sufrió una de las más lamentables pérdidas, cinco personas prendieron una fogata en medio del Cañón de San Lorenzo. La imprudencia puso en riesgo la flora y fauna del lugar y según los reportes oficiales arrasó con más de 450 hectáreas. 

En el mes de febrero del presente año, se registró otro incendio en la Sierra de Zapalinamé en el Ejido el Diamante y las llamas del fuego consumieron 150 hectáreas.

Toda la superficie quemada queda inservible por al menos 30 años, a la fecha la reforestación en la Sierra se ha quedado corta, es importante reconocer que existen brigadistas voluntarios que organizan caminatas a la sierra para limpiar o plantar árboles, pero no basta.

Esto sin mencionar que en la actualidad hay fraccionamientos que afectan seriamente la sierra, pues se encuentran en su territorio, violando el decreto de Zona Natural Protegida.

Sin duda alguna, hablamos de una lucha de poder, entre constructoras y ambientalistas y no sólo constructoras también el área industrial de la ciudad, pues gran parte del agua, es fraccionada para las empresas, por lo que sería importante implementar un plan de compromiso entre organizaciones beneficiadas con la finalidad de comenzar a accionar actividades de reforestación.

En los últimos días se habló de la “Escalera al cielo” fue el nombre que recibió una construcción de más de 2 mil peldaños sobre la sierra de Zapalinamé. Esta escalera fue construida por el saltillense Raúl Peña quien trabajó en el camino por 2 años.

Tiempo más tarde, un grupo de Saltillenses encabezado por el rector de la Universidad Autónoma de Coahuila, expidió una carta en la que exigían la cancelación de dicha escalera, ya que esta copnstrucción se ecnontraba en la Reserva Natural Estatal Sierra de Zapalinamé.

Se han reportado 1,476 especies, de las cuales 892 son de flora, de estas 10 especies son endémicas para el sureste del estado de Coahuila y 11 están en categoría de riesgo, estos datos según reportes hasta el año 2015.

El resto son 584 especies correspondientes a la fauna, de las cuales 238 especies son de aves. Con la construcción de dicha escalera se removió vegetación que ya estaba en el sitio, ahuyentó a la fauna habitante de los alrededores.

En otros estados de la Republica Mexicana, las zonas protegidas están cerradas al público en general, por el compromiso que se tiene para cuidar la flora, la fauna y el suelo.

Nosotros como ciudadanía responsable y comprometida con nuestra sierra, debemos concientizar y entender que Zapalinamé no es un centro recreativo y en dado caso de querer subir a caminar o acampar, tenemos recoger nuestra basura, no prender fogatas y no fumar.

INFORMACIÓN: ZAPALINAMÉ.ORG, MILENIO

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