SANTO CRISTO DE LA CAPILLA: 411 AÑOS DE FÉ Y TRADICIÓN

Fotografía: Vanguardia

Cada 6 de agosto miles de feligreses, celebran la llegada del Santo Cristo de la Capilla, en la Catedral de Santiago en Saltillo, Coahuila y la tradición de venerar a su santo patrono se mantiene desde hace 411 años.

La imagen del Santo Cristo fue traída de Jalapa, Veracruz, por el comerciante Santos Rojo, en marzo de 1608, según el libro de Pedro Fuentes, Historia de la Villa del Saltillo, dice que Don Santos Rojo, vino a la Villa de Santiago por cuestión de negocios y trajo consigo “una escultura del cristo con mansas pupilas, negra cabellera y hermosas facciones”, y cuentan que la familia de Santos Rojo, le insistió para que donara la imagen a la Capilla del Santo Cristo en 1762.

En ese entonces Santos Rojo vivía en la casona que está a un costado de la Catedral donde ahora es un concurrido restaurant y en honor a él, el callejón que separa a la casa de la catedral, lleva su nombre.

Por otra parte, se sabe que hay otra versión, que se ha convertido en leyenda icónica de la ciudad, pues dicen que la escultura llegó a la Plaza de Armas encima del lomo de una mula y dentro de una caja de madera los saltillenses en el lugar se preguntaron ¿qué será lo que lleva adentro la caja?, para su asombro al abrirla se encontraron a la gran venerada imagen, la cual representa historia y tradición, pero sobre todo el imperio de la fe saltillense

Después de su llegada, los pobladores y párrocos de la época supieron que el Santo Cristo llegaría para quedarse y lo vieron como una señal divina llena de virtudes y milagros para la Villa de Santiago.

El Santo Cristo ha realizado más de 400 mil milagros, según el último conteo de los “milagritos”, que son piezas pequeñas de metal en color dorado o plateado en forma de partes del cuerpo y que las personas dejan frente al Cristo como agradecimiento por haber concedido su petición.

SUDOR MILAGROSO

Fotografía: El Heraldo

Uno de los milagros del Santo Cristo más conocidos y quizá el primero en ser documentado es el del “Sudor Milagroso”.

La sensación de estar tocando un cuerpo real, esa que tuvo uno de los Caballeros del Santo Cristo, cuando bajó la imagen, es parecida a la que sintió uno de los sacristanes de la Capilla en 1708. Aquel es quizá el primer gran milagro documentado de la venerada imagen.

Escribe el padre Fuentes que el día siguiente a la fiesta del Viernes de Dolores, como a la una de la tarde, el sacristán acudió a quitar la imagen del Crucificado del altar mayor para trasladarla de nuevo a la Capilla, y es entonces que “advirtió que se le mudaba el color y comenzaba a sudar toda entera, como si fuera cuerpo de hombre vivo”.

El sacristán quedó completamente atónito, y al recobrarse de la impresión, corrió a dar aviso al vicario del templo, que por ese entonces era el doctor José Guajardo, quien fue a comprobar aquel milagro, con tal asombro, que pidió repicar las campanas para que la feligresía acudiera al templo.

Consiguieron mantas y repartieron algodones para que entre los feligreses limpiaran el sudo tardando en ello dos horas. Quienes participaron refieren que “el santísimo cuerpo estaba tan flexible y la carne tan blanda, suave y amorosa, como si el Señor estuviera vivo”. De ese entonces data la tradición de regalar algodones a quien venera la imagen.

Para ese tiempo todavía no existía la actual Capilla del Santo Cristo, ni la Cofradía que extendió su culto. La imagen con apenas un siglo de ser considerada milagrosa, se encontraba en un pequeño templo rústico de adobe, de techo plano y sin torre.

LA FIESTA

Fotografía: El Heraldo

Como cada año, la Catedral de Saltillo y la comunidad católica organizan los festejos para el Santo Cristo de la Capilla, iniciando con el novenario, el cual, en este año arrancó con el lema “El mundo nos vuelve extraños, pero Cristo nos hace hermanos”, mismo que concluirá el próximo 6 de agosto día de la principal festividad católica de Saltillo.

Durante el novenario descienden la imagen del Santo Cristo de su altar en la Capilla, en una ceremonia que se realiza a las 9:00 de la mañana del 27 de julio y queda expuesta para su veneración hasta el 6 de agosto y después lo trasladan al altar principal de Catedral.

El 6 de agosto se realiza la festividad mayor, en punto de las cinco de la mañana comienzan las tradicionales “mañanitas” para después continuar con la misa, la danza y la vendimia afuera de la iglesia.

La celebración finaliza con el encendido de los fuegos pirotécnicos en punto de las 22:00 horas.

INFORMACIÓN: DIOCESIS DE SALTILLO, ZÓCALO

Comments are closed.