DIENTE DE LEÓN PARA FABRICAR LOS NEUMÁTICOS DEL FUTURO

Una propuesta prometedora, la cuestión viene del principal componente de los neumáticos: en torno a un 40% de ellos está hecho de caucho natural.  Este material crece en unas condiciones tan especiales y concretas que el 90% de su producción se concentra en el sudeste asiático. Y el 70% de lo que se obtiene del árbol Hevea brasiliensis se destina precisamente al mundo de los neumáticos. El problema es que países como Indonesia se han dado cuenta de lo rentable que es el negocio, mientras la demanda de automóviles de zonas como China o India no dejan de crecer, y están deforestando sus bosques, cambiando la masa forestal autóctona por este árbol, que además necesita bastas extensiones de suelo fértil.

La necesidad del proceso se debe a que, aunque es posible elaborar en laboratorio cauchos sintéticos, estos nunca tienen las mismas propiedades de agarre y resistencia que el natural. «Desde una perspectiva tecnológica se debe tener una alternativa 100% al caucho natural, en el que las condiciones no cambien.

Hace ya cinco años en departamento de I+D de Cauchos Continental iniciaron las primeras pruebas de este material que ha probado con éxito mantener las mismas propiedades que el caucho tradicional y ya se está procesando su certificación. Sin embargo, la homologación de una nueva sustancia para neumáticos de coche o camión es muy lento, de unos diez años. Por eso, su estreno comercial va a ser en el universo de las bicis urbanas, que obliga a unos procesos de homologación más sencillos.

Sobre el proceso en una investigación en la Universidad de Münster, Alemania, ha dado unos resultados que muestran que la famosa planta «diente de león» produce una goma elástica que podría ser una importante fuente de caucho natural de muy alta calidad. Por lo que el beneficio real que tiene el diente de león es la facilidad de crecimiento y el producto obtenido a partir de estas plantas es de la misma calidad que el extraído de aquellas que se importan de países subtropicales y que hoy se utiliza para fabricar neumáticos.

Científicos de Singapur utilizan tecnología de vanguardia para reducir el tiempo de cultivo de los vegetales y su coste. De hecho, este pequeño Estado formado por 63 islas importa hoy el 95% de los vegetales que consume. Los avances realizados en la tecnología LED han permitido a los ingenieros reproducir el tipo de luz que se necesita para cultivar plantas abriendo las puertas al establecimiento de un nuevo método de costes reducidos.

Se usan ledes especialmente diseñadas para simular la luz que necesitan las plantas para realizar la fotosíntesis. Se Controlan sus características y la duración de la luz para un buen cultivo de estas plantas. Se mide y controla la humedad de la tierra además de los valores de PH. El agua también está tratada gracias a un sistema de filtración para que el crecimiento de las plantas sea de calidad.

El reto ahora es seguir mejorando la planta, desarrollándola, haciendo mezlcas entre distintos tipos para que pueda generar una cantidad suficiente para garantizar una producción eficiente. Y ya están probando con granjeros de distintas zonas su cultivo al aire libre, fuera de invernaderos y laboratorios, para asegurar los resultados. Para apostar por este nuevo tipo de compuestos. De hecho, se ha abierto en Alemania un centro de investigación dedicado en exclusiva a este material en el que se ha invertido 35 millones de euros. La investigación continuará, y en un periodo de cinco a 10 años confían en lanzar los primeros neumáticos comerciales para coches que hagan de la flor del diente de león su principal compuesto.

INFORMACIÓN: EURONEWS, INNOVADORES, RECICLAME

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