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Ciencia y Tecnología

«RASTREADOR», EL NUEVO EMPLEO A LA SOMBRA DEL COVID-19

Ante la falta de un acuerdo político para desplegar una aplicación anticoronavirus, las personas que dieron positivo recientemente al nuevo coronavirus son contactadas por teléfono para rastrear sus contactos, dando luz a una nueva profesión: «rastreador de covid-19».

Unas sesenta personas sentadas ante su ordenador portátil se reparten las llamadas en la plataforma de N-Allo, uno de los centros de llamadas asociados a la operación iniciada por el gobierno de Bélgica.

Su tarea, así como el resto de empleados en el centro de llamadas con experiencia o sin ella, es establecer una lista de las personas con las que los enfermos estuvieron en contacto durante un período de diez días, desde dos días antes de los primeros síntomas hasta siete días después.

Si el contacto superó los 15 minutos a menos de 1,50 metros, ese allegado o compañero de trabajo del enfermo está considerado como una persona de alto riesgo y otro «rastreador» se encargará de prevenirlo.

Si al término de 24 horas, la persona que se considera de «alto riesgo» y que debe aislarse 14 días en su casa y trabajadores sociales, paramédicos o personal de ambulancias organizan una visita a su domicilio, explica.

La aplicación móvil, un «complemento»

«Enviamos profesionales acostumbrados a estar en contacto con pacientes enfermos y que ya dominan varias lenguas, lo que facilita las cosas», dice Villey. En Bélgica, hay 185 nacionalidades representadas.

Por su parte, los médicos de familia advierten a menudo a los enfermos de que los contactarán. «Ya han preparado una lista de contactos. No hay realmente un efecto sorpresa. La llamada toma generalmente de 10 a 15 minutos«, explica Fournier.

A medida que avanza el desconfinamiento, el número de contactos facilitados aumentará, a la par que el trabajo de los rastreadores, estima Xavier Brenez, director general de Mutualités Libres, para quien la aplicación móvil será un «complemento».

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