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Cultura Sociedad

¿CÓMO AFRONTAR LA CUARENTENA POR EL CORONAVIRUS CON NIÑOS CON NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES?

Varias expertas dan algunas claves sobre cómo actuar estos días de confinamiento con los más pequeños necesitados de nuestra atención. No es tarea fácil. Pero si esos pequeños tienen necesidades educativas especiales, la cosa se complica aún más. Pueden presentar dificultades de aprendizaje en la adquisición de habilidades básicas en un entorno normalizado, en la escuela o en otras instituciones educativas. Y Posibles obstáculos de salud, sociales, emocionales o mentales, así como problemas de aprendizaje específicos como en la lectura, la escritura, la comprensión de la información.

La primera tarea será explicarles por qué no pueden salir de casa o por qué salen tan poco y qué es el coronavirus. «Cuando hablamos de necesidades educativas especiales es importante aclarar que partimos de un concepto muy general, que puede englobar desde los llamados trastornos graves de la personalidad o de la conducta, hasta discapacidades físicas, psíquicas, sensoriales, y un amplio etcétera», explica Isabel María Rodero, pedagoga del Centro TAP.

«Es importante aprender a escuchar y observar. Si lo hacemos bien, nos daremos cuenta de cuánta información nos están demandando. Por regla general, los niños preguntan y los padres interpretamos. Ciñámonos a lo que piden, no nos vayamos por las ramas».

En opinión de Pilu Hernández Dopico, maestra de educación especial: audición y lenguaje en centros específicos a estos niños «hay que hablarles de la manera en la que lo hacemos siempre, hacerles ver que cuanto más salga de casa, mayor riesgo tienen de ponerse malitos».

Para estos pequeños y no tan pequeños, seguir una rutina es algo básico. Por eso, la pedagoga del Centro TAP sugiere retomar y establecer aquellas que han podido variar con la nueva situación de confinamiento.

También es importante organizar el día en diferentes etapas en las que realizar cada actividad: académicas, descansos, comida, juego en familia, películas, manualidades, etc, y ayudarle a gestionar el tiempo. «Saber cuánto falta para poder hacer aquello que desean, les ayuda a flexibilizar y tolerar mejor la frustración. Para ello se pueden utilizar relojes de arena, cronómetros y alarmas, entre otros recursos», recomienda la psicóloga del Centro TAP.

Otro de los aspectos importantes es hacer al pequeño partícipe de la organización familiar y hacerle sentir que tiene un rol activo dentro de la familia, «lo que le ayudará a potenciar su autonomía, así como su valía personal».

La gestión emocional de estos niños con necesidades educativas especiales durante el confinamiento es otro de los retos a los que se enfrentan estas familias, ya que «se pueden encontrar más desbordadas en esta situación debido a que muchos recursos de apoyo se ven reducidos», relata Jariego. ¿Qué podemos hacer entonces? La psicóloga del Centro TAP aconseja «crear un espacio donde puedas compartir tus emociones con él/ella, siempre ajustando el contenido y lenguaje a su edad. De esta manera, serás su modelo y podrá comentarte sus miedos y preocupaciones».

Fomentar actividades agradables, divertidas (cantar y bailar) y de relajación, además de ayudar a regular las emociones de estos pequeños, pueden contribuir a generar un buen clima familiar. Es importante también mantener el contacto con la familia y amigos para disponer de espacios de apoyo y acompañamiento emocional en estos momentos de confinamiento.

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