«ORO AZUL» CONTRIBUYE A LA ESCLAVITUD INFANTIL

Apple, Google, Tesla o Microsoft se encuentran entre los nombres demandados en Estados Unidos y les acusa de «tener conocimiento» de que el cobalto utilizado en sus productos podría estar relacionado con explotación infantil. El caso ha sido presentado por la organización International Rights Advocates en nombre de 14 familias congoleñas.

Los demandantes solicitan una compensación por las muertes y lesiones de niños en las minas de cobalto de la República Democrática del Congo. Según la asociación, los fallecimientos se produjeron en los túneles de extracción o por el derrumbe de las paredes de las minas. La República Democrática del Congo produce el 60% del suministro mundial de cobalto.

Sin embargo, la extracción ha estado durante años en el punto de mira de la comunidad internacional que ve el proceso plagado de irregularidades, abuso de los derechos humanos, minería ilegal y corrupción. Unicef estima que hay aproximadamente 40.000 niños trabajando en minas en el sur de la República Democrática del Congo.

Los fabricantes de baterías de litio usan el 45% de la producción mundial de cobalto. International Rights Advocates argumenta que las empresas no lograron regular sus cadenas de suministro y, en cambio, se beneficiaron de la explotación.

El mineral es un componente clave de las baterías de ion de litio que alimentan a los dispositivos electrónicos, como computadoras o smartphones, y autos eléctricos.

También se puede encontrar en motores de aviones, cohetes, centrales nucleares, turbinas, herramientas de corte, incluso prótesis artificiales de cadera. Es un mineral esencial de la vida moderna. Combinándolo con otros metales produce aleaciones que son extremadamente resistentes y estables bajo temperaturas extremas o ante elementos corrosivos.

Desde 2016 hasta 2018, el precio del cobalto se disparó pasando de alrededor de US$26.000 por tonelada a más de US$90.000, aunque en 2019 los precios han vuelto a caer con fuerza. Además, la Unión Europea y Estados Unidos han etiquetado al cobalto como una materia prima clave. No es extraño que los inversores hayan bautizado a este metal como el «oro azul».

Un dólar o dos al día es el pago para estos niños «El auge tecnológico ha provocado una explosión en la demanda de cobalto, pero en uno de los contrastes más extremos imaginables, el cobalto se extrae en la República Democrática del Congo -en condiciones extremadamente peligrosas- por los niños a los que se les paga un dólar o dos al día», dice la demanda.

Este proceso de extracción sirve «para suministrar cobalto a los dispositivos fabricados por algunas de las empresas más ricas del mundo», añade. Otras compañías que figuran en la demanda son el fabricante de computadoras Dell y dos compañías mineras, Zhejiang Huayou Cobalt y Glencore, propietarias de los campos donde las familias congoleñas alegan que sus hijos trabajaban.

Glencore dijo en un comunicado al periódico The Telegraph de Reino Unido que «no compra, procesa ni comercializa ningún mineral extraído artesanalmente». Agregó que tampoco «tolera ninguna forma de trabajo infantil, forzado u obligatorio».

La BBC se puso en contacto con Zhejiang Huayou Cobalt para conocer su punto de vista, pero no ha sido posible obtener una respuesta por el momento. Los documentos judiciales, a los que tuvo acceso el periódico británico The Guardian, dan varios ejemplos de niños mineros que quedaron enterrados vivos o que sufren heridas después del colapso de un túnel.

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