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Nacional

ADVIERTE MÉXICO “CONSTANTE HOSTIGAMIENTO” DE GOBIERNO DE BOLIVIA, EN SU EMBAJADA

El Gobierno mexicano lanzó una tercera advertencia a Bolivia que de no cesar el hostigamiento policial contra su embajada en La Paz, podría emprender acciones políticas y jurídicas que garanticen la seguridad en su sede en aquel país.

Para esta acción México recurrirá a organismos y tribunales internacionales y mediante una nota diplomática, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, dijo que este hostigamiento “podría configurar hechos internacionalmente ilícitos”.

Entre las acusaciones que hace México, destaca una excesiva violencia en la sede mexicana y un sobrevuelo de drones que normalmente se usan para la vigilancia y monitoreo.

Este tipo de acciones son contrarias a lo que establece la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, en la que son parte los dos países.

En la nota diplomática entregada el 24 de diciembre se hace referencia al intento del personal militar de revisar el vehículo de la embajadora María Teresa Mercado, a pesar de estar identificado como un auto diplomático que goza de la misma inviolabilidad que funcionarios mexicanos en Bolivia.

En la misiva se señalan los artículos de la Convención de Viena, en la que también subrayan la protección que debe garantizarse al personal diplomático.

Todavía este martes la canciller transitoria de Bolivia, Karen Longaric, dijo que su país es respetuoso de las inmunidades diplomáticas y los privilegios de las embajadas.

Dijo que la entrada de la fuerza pública a la Embajada de México es “categóricamente es imposible”, puesto que las relaciones diplomáticas se amparan, precisamente, en la convención de Viena; sin embargo esto se dio luego de que la Secretaría de Relaciones Exteriores de México manifestara mediante una carta ante la Organización de los Estados Americanos la vigilancia de 150 elementos policiales y de inteligencia bolivianos en ambos inmuebles.

El gobierno boliviano ha afirmado que cinco de los exfuncionarios de la administración de Evo Morales contra quienes hay órdenes de arresto, se encuentran dentro de la sede diplomática mexicana en La Paz, en calidad de asilados.

Longaric dijo que “este no es un asunto cerrado, las instancias correspondientes, no la Cancillería, se encuentran analizando las solicitudes de asilo de las personas que permanecen en la embajada de México. Y en su momento cuando instruya la Cancillería otorgar el asilo o rechazar el asilo nosotros haremos conocer esa decisión a la embajada de México”, señaló.

Ante estas declaraciones Mercado, la diplomática mexicana, agradeció las afirmaciones de la canciller de Bolivia, además de que “estuvieran funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores inspeccionando lo que sucede enfrente de la residencia, esperamos que los elementos policiales y de inteligencia militar sean retirados”, escribió la funcionaria en sus redes sociales.

Sin embargo en los hechos, la situación fue distinta y pese a las declaraciones de Longaric, este 25 de diciembre la Cancillería Mexicana emitió un comunicado en el que denuncia la permanencia del asedio policial y refrenda su compromiso con la figura del asilo diplomático.

Todavía este miércoles el gobierno de México reiteró su “denuncia por el hostigamiento y la intimidación de la que están siendo objeto la Embajada y Residencia Oficial de México en Bolivia, contra el personal acreditado y contra las personas que se encuentran bajo la protección del Estado mexicano en ese país”.

En torno a su colaboración con la protección que brindó al expresidente boliviano, Evo Morales, y a funcionarios de su gobierno, México reiteró que “el asilo es un acto de política exterior que se enmarca en el ejercicio de nuestra soberanía y es congruente con nuestra política de derechos humanos, incluido el que toda persona tiene derecho a solicitar asilo por motivos o delitos de carácter político o por aquellos delitos del fuero común que tengan conexión con motivos políticos, cuya vida, libertad o seguridad se encuentre en peligro”.

México, como miembro de la comunidad latinoamericana y de las diversas convenciones regionales en materia de asilo, lo cual se contempla en el artículo 11 de la Constitución Política, “es respetuoso de su alto valor y por ello hace valer este derecho a las nueve personas que hoy se encuentran bajo la protección del Estado Mexicano en los inmuebles diplomáticos en La Paz, incluyendo a los cuatro individuos que tienen órdenes de aprehensión, quienes fueron notificados a la embajada”, expuso en el comunicado.

Aun con el hostigamiento, el gobierno de López Obrador expresó su deseo de continuar con el procedimiento iniciado con el Ministerio de Asuntos Exteriores boliviano para la obtención de los respectivos salvoconductos.

También insistió en mantener los canales diplomáticos abiertos, luego de que la embajadora Teresa Mercado ha tenido al menos cuatro reuniones con la embajadora boliviana Karen Longaric y mantienen una comunicación directa, por lo que se convocó a que este jueves la encargada de Negocios de Bolivia en México continúe el diálogo y que explique el actuar de los funcionarios bolivianos.

Además de exigir “al Estado Plurinacional de Bolivia para que cumpla con sus obligaciones internacionales, garantizar la inviolabilidad de las misiones diplomáticas y cesar la política de hostigamiento y amedrentamiento”, finalizó.

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