Salud

PIDEN RESCATAR SOBERANÍA DE MÉXICO COMO PRODUCTOR DE VACUNAS

Ante el desabasto de vacunas que ha enfrentado México y que pueden traer consecuencias graves para la salud infantil, Arlene Calderón Corona y Mabel Rodríguez González, investigadoras de la Universidad Nacional Autónoma de México, destacaron la importancia de que la autosuficiencia en la producción de vacunas sea una prioridad en México. En su artículo “Los retos de la producción de vacunas en México”, difundido por el Instituto de Biotecnología de la UNAM, señalaron que una de las ventajas del país es que cuenta con recursos humanos altamente calificados para desarrollar nuevas vacunas y productos biotecnológicos en general, pues existen programas de posgrado que forman maestros y doctores especializados en las áreas químico-biológicas.

Opinaron que para lograr la autosuficiencia se necesita una inversión gubernamental importante encaminada a la construcción y remodelación de las plantas productoras de vacunas, incentivar a las empresas farmacéuticas nacionales a que inviertan en la producción de vacunas, así como mantener unidades de investigación y desarrollo que garanticen la actualización permanente en cuanto a las últimas tecnologías biofarmacéuticas.

Calderón y Rodríguez señalaron la necesidad de que el gobierno y las farmacéuticas actúen en conjunto para sortear los retos económicos, científicos y tecnológicos que enfrentan, y para lograr la producción de vacunas a gran escala en establecimientos autorizados por la Secretaría de Salud, obtener el registro sanitario y lograr la amplia distribución.

“El desarrollo de nuevas vacunas y mejoramiento de las ya existentes conlleva a beneficios económicos en el país, reduciendo los costos de tratamientos de enfermedades que son prevenibles mediante esquemas de vacunación”, refirieron.

Explicaron que en la actualidad las vacunas en México se obtienen mediante licitación internacional y recordaron que a principios del siglo XX el país fue pionero en América Latina en la producción de sueros y vacunas y que más tarde, en 1990, fue uno de los siete países del mundo autosuficientes para elaborar las vacunas del Programa Ampliado de Inmunizaciones de la Organización Mundial de la Salud.

“Desafortunadamente, el paso de los años, el surgimiento de nuevas formulaciones, el rezago tecnológico en los laboratorios productores de vacunas y la aplicación de políticas neoliberales en nuestro país fueron reemplazando la producción nacional con la compra de las vacunas aplicadas en el Programa de Vacunación Universal a empresas farmacéuticas extranjeras”, explica el documento.

Producto de esta complejidad de factores, México tiene hoy “más de 20 años de retraso en cuanto a la infraestructura que se requiere para ser productores, lo que representa el mayor reto para poder reactivar la producción nacional”, apuntaron las especialistas.

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