Cultura

"TIEMPOS RECIOS" EN GUADALAJARA

Ficciones difundidas por los medios de comunicación, las cuales sustituyen a la realidad, fue el tema central disertado por Mario Vargas Llosa durante su participación en la actividad dedicada a presentar su más reciente novela publicada bajo el sello de Alfaguara. Durante aproximadamente 50 minutos, el autor de Conversación en La Catedral (1969) argumentó cuál fue el mecanismo a través del cual se produjo una narrativa en torno al supuesto vínculo entre el gobierno del presidente guatemalteco Jacobo Arbenz (1913-1971) —quien sostuvo tal cargo de 1951 a 1954— y la Unión Soviética, stiaución que le sirvió como pasaje central de su novela Tiempos recios.

A través de varias revisiones a pasajes históricos ocurridos durante esos años de la década de los 50 del siglo XX guatemalteco, Vargas Llosa explicó minuciosamente la trama central de su novela: la pretensión del entonces presidente estadunidense Dwight Eisenhower (1890-1969) por convencer a la opinión pública mundial de que su similar guatemalteco anhelaba y ya operaba la entrada del comunismo en América Latina.

Vargas Llosa expresó lo siguiente acerca de su desconocimiento acerca de cómo cierto dictador, refiriéndose a Rafael Leónidas Trujillo Molina (1891-1961), quien estuvo al frente del poder político de República Dominacana —a veces visiblemente, y en otras ocasiones utilizando a presidentes «títeres»—, «intervino en la contrarevolución de Castillo Armas en Guatemala. Y mucho menos que, luego de una amistad entrañable entre ambos, Trujillo había convertido esa relación en un odio sistemático y feroz. Al extremo que una vez triunfada la contrarevolución de Castillo Armas y él quedó convertido en presidente de la República de Guatemala, le envió como agregado militar a su asesino favorito: Alex García, su jefe de inteligencia, quien se baño de sangre y crímenes durante gran parte de la dictadura de Trujillo en República Dominacana…».

Al referirse en torno al motivo que le impulsó a escribir su más reciente obra, expresó: «Me entusiasman muchísimo esas historias que nacen de la realidad y parecen ficciones por lo disparatadas, absurdas y poco realistas que son. Creo que lo ocurrido en Guatemala en el año de 1954 es una de esas historias. Créanme ustedes que no he exagerado nada al contarles esta fantasía: que Guatemala supuestamente era el caballo de Troya de la Unión Soviética…¡es un disparate que no tiene pies ni cabeza!».

Ante un recinto con la totalidad de localidades ocupadas y con decenas de lectores que no pudieron ingresar a dicha actividad, Mario Vargas Llosa analizó vehementemente uno de los pasajes más violentos y lleno de narrativas turbias en América Latina, tema que es el corazón de su novela más reciente intitulada Tiempos recios, la cual fue presentada durante la FIL de Guadalajara 2019.

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