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MEXICANOS, SATISFECHOS PERO INSEGUROS

El día de ayer, 29 de agosto, el INEGI hizo públicas las cifras de los Indicadores de Bienestar Autorreportado de la Población Urbana, una medición en la cual se pretende dar seguimiento al progreso social, a través de la perspectiva de las personas mediante sus experiencias de vida. Este mecanismo se centra entonces en evaluar la calidad de vida de los ciudadanos, si es que acaso disfrutan su vida y si se encuentran satisfechas con ella, sobre si le encuentran un sentido y un rumbo y hasta que extensión han tenido experiencias gratas en ella. 

Para medir este bienestar subjetivo el INEGI utilizó instrumentos de captación de información que son conocidos como Bienestar Autorreportado (BIARE), y por medio de los cuales se les solicita a personas a partir de los 18 años que estructuren y consideren aspectos relacionados con experiencias de vida y que a las mismas les otorguen una calificación. Los lineamientos para establecer esta medición van acorde a la estructuración y elementos emitidos por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Los resultados emitidos por el INEGI remontan a julio de 2019, con una muestra de 2, 336 viviendas distribuidas en 32 ciudades, donde el objeto del estudio era la población urbana adulta del país. 

Según los resultados mostrados, la satisfacción de vida ha ido aumentando a nivel nacional cada vez más gradualmente, en el 2014 el promedio de satisfacción era de 7.4, para 2017 de 8.7, sin embargo, en el ultimo año, 2019, la satisfacción fue a la baja, arrojando un promedio de 8.4. También el estudio arrojó que los hombres están mas satisfechos que las mujeres, teniendo los primeros un promedio de 8.4, y las ultimas uno de 8.2. 

A manera específica, se toman diversos aspectos, tales como las relaciones personales, la actividad u ocupaciónvivienda, estado de saludtiempo libreseguridad ciudadana, entre otras. Las relaciones personales se encuentran el rubro mejor valorado con una calificación promedio de 8.7, y al contrario de los que se encuentran con las peores calificaciones tenemos a los rubros de paísseguridad ciudadana con 6.8 y 5.3; el ámbito de la seguridad ciudadana es el único que ha presentado un descenso considerable, es decir, los mexicanos nos sentimos felices, contentos y conformes en nuestras vidas personales, sin embargo, no nos sentimos seguros. 

A pesar de algunos rubros que se mantienen casi siempre a la baja, el balance anímico de la población indica que predominantemente hay un estado anímico positivo, dando como resultado un promedio de 6.3 a la fecha de julio de 2019. 

ASPECTOS A VALORAR

Uno de los primeros aspectos que toma en cuenta el INEGI se trata de la satisfacción con la vida donde se reporta un promedio de 8.3, en el mismo nivel donde se encontraba en julio de 2018. Para concretar el resultado el instituto solicita a una persona entrevistada que determine su satisfacción en una escala del 0 al 10, en la cual 0 es total insatisfacción y 10 total satisfacción.

Fueron los jóvenes entre 18 y 29 años los cuales resultaron estar más satisfechos con su vida al tener un promedio de 8.5, dejando a las personas pertenecientes en el rango entre los 30 y 60 años atrás. El INEGI a su vez hace la acotación de que en todos los grupos de edades, las mujeres presentaron una menor satisfacción de vida que los hombres. 

Seguidamente pasamos a los dominios de satisfacción, los cuales entran en el rango concreto, y donde podemos encontrar distintos rubros, donde el INEGI determinó que las secciones de tiempo libreactividad u ocupación ciudad aumentaron, y valoró que seguridad ciudadana fue a la baja, disminuyendo una décima. La mejora más significante se dio en el tiempo libre. 

La metodología versa sobre que se determina el nivel de satisfacción en una escala del 0 al 10, todo aquello que se encuentre del 0 al 4 se considera como “insatisfecho” del 5 al 6 “poco satisfecho” del 7 al 8 “moderadamente satisfecho” y con 9 a 10 “satisfecho”.

El segundo aspecto con el cual se llega al resultado dentro de la metodología empleada por el INEGI es el de la eudemonía, la cual versa sobre la fortaleza de ánimo y sentido de vida, donde se le pregunta a la persona entrevistada qué tanto se identifica con ciertos enunciados, estos mismos se dividen en dos, los cuales son positivos y negativos, la persona entonces determina con cual se siente más relacionada.

Los enunciados que presentaron un incremento entre 2018 y 2019 fueron los siguientes: soy una persona afortunadasoy libre para decidir mi propia vidatengo fortaleza frente a las adversidades, y el que me vaya bien o mal depende de mí. 

El tercer aspecto habla sobre el balance anímico, donde al entrevistado se le pide que se identifique con un estado anímico en específico, positivo o negativo que haya sentido el día anterior a la entrevista y que es delimitado por el INEGI dentro de sus parámetros de evaluación.

¿QUÉ ES EL BIENESTAR SUBJETIVO? LA BASE DEL BIARE

Es una práctica muy generalizada en la psicología, y consiste en realizarle una pregunta a una persona acerca de su bienestar, y que relate sobre una apreciación de su vida, en términos de qué tan satisfecho esta con la misma, y que tan feliz es en ella. Se trata de una estrategia idónea para determinar la vivencia de los seres humanos y sobre como estos experimentan su vida. Las contribuciones que pueden aportar los estudios basados en un bienestar subjetivo versan sobre la mejora de políticas públicas en muchos aspectos, unos de ellos pueden ser los ámbitos sobre inflación o desempleo, que impacto pueden llegar a tener problemas como esos en el bienestar de las personas, y en base a un nivel de satisfacción de poblaciones específicas poder encontrar estrategias idóneas para solucionar puntos de alerta.

También, conocer el bienestar subjetivo puede ayudar al diseño de mejores programas sociales, un entendimiento del comportamiento humano y la implementación de planes públicos que se adecúen a las necesidades anímicas las personas.